Una agente de la Guardia Civil de Llanes, España, ha fallecido al mediodía de este miércoles tras recibir un disparo de otro miembro del cuerpo, con el que estaba casada y en proceso de divorcio, en el interior del cuartel de la dependencia, recogen medios locales.
De acuerdo con lo difundido, los hechos ocurrieron cuando el agresor, de 49 años, que conocía las instalaciones por haber estado destinado allí en el pasado, accedió al despacho de la víctima, llamada Laura, de 50 años, y le disparó en varias ocasiones, causándole la muerte. Un teniente que se encontraba en la oficina contigua acudió al oír los disparos y fue recibido con una ráfaga. Aunque quedó herido de gravedad, su vida no corre peligro.
A continuación el agresor intentó huir pero se atrincheró en el garaje del cuartel. Otros agentes intentaron reducirle, pero como se negó a rendirse se produjo un tiroteo en el que el atacante recibió varios impactos que resultaron fatales.
La víctima estaba incluida en VioGén —un sistema de protección para víctimas de violencia de género en España— tras una condena previa de su entonces marido por un intento de agresión cometido delante de sus hijas. La pareja se separó en 2019 —sin que mediara sentencia de divorcio— y el agresor contaba, además, con una orden de alejamiento. Del matrimonio quedaron tres hijos: un varón de 18 años y dos hijas gemelas de 14.
Perfil del atacante
El atacante, que llevaba al menos cinco años destinado en el servicio cinológico de la ciudad de Zamora, permanecía en la Guardia Civil en situación de "servicio en activo" pero sin trabajar, ya que la pena, inferior a dos años, no implicó el ingreso en prisión. Como parte de las medidas impuestas se le había retirado el arma reglamentaria y cualquier arma que pudiera tener en su poder.
Sin embargo, logró hacerse con un arma que, según descubrió el periódico ABC, había cogido al descuido a un compañero en Zamora para cometer el crimen, un extremo que la investigación deberá esclarecer, así como las medidas que deberán adoptarse. Al mismo tiempo, deberá determinarse cómo el agresor pudo acceder al cuartel de Llanes sin ser detenido.
Por su parte, la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género investiga el crimen como un posible caso de violencia machista.