El Gobierno de Colombia informó este lunes que reconoce la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, un territorio en disputa entre Tel Aviv y Damasco desde 1967.
En un comunicado, la Cancillería colombiana manifestó que tomó la controvertida decisión "ante la persistente inestabilidad regional en Oriente Medio y considerando la importancia estratégica de los Altos del Golán para la seguridad de Israel".
Con esa declaratoria, la nación suramericana también valora "el derecho de ese Estado a protegerse frente a amenazas externas", según el escrito.
Bogotá esboza como argumento para su decisión los "desafíos de seguridad persistentes y de carácter existencial" que ha tenido el Estado hebreo "a lo largo de sus fronteras" y que, según el escrito, "se han intensificado de manera significativa en los últimos años".
El espaldarazo colombiano
"En este contexto regional de seguridad, Colombia reconoce que el mantenimiento del control y la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán constituye un componente esencial de su defensa nacional y de su capacidad para proteger y salvaguardar a sus ciudadanos", dice el documento oficial.
Finalmente, el país suramericano sostiene que con esa determinación "reafirma su compromiso con la búsqueda de una paz estable y duradera en Oriente Medio", a pesar de que no hace referencia a las agresiones de Israel en la Franja de Gaza.
El Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella toma esta decisión, tres días después de asumir la primera magistratura y luego de que las relaciones entre los dos Estados estuvieran rotas durante la presidencia de Gustavo Petro.
Actualmente, solo EE.UU., y ahora Colombia, reconocen la soberanía hebrea sobre los Altos del Golán.
- El territorio en disputa entre Tel Aviv y Damasco es una región montañosa de 1.800 kilómetros cuadrados situada en el sur de Siria y norte de Israel. Su mayor parte se encuentra a la altura de más de 1.000 metros sobre el nivel del mar y es una zona estratégica que cuenta con un yacimiento de petróleo con un potencial volumen de más de un billón de barriles y, sobre todo, representa una importante fuente de agua para Israel.