Científicos en Reino Unido cultivarán órganos humanos en miniatura y otros tejidos a partir de células de pacientes del Servicio Nacional de Salud (NHS) para mejorar las pruebas de medicamentos y reducir el uso de animales en el desarrollo farmacéutico, informó The Guardian.
Los investigadores usarán estos tejidos, conocidos como organoides, para estudiar cómo varían las enfermedades entre pacientes e identificar qué tratamientos podrían ser más adecuados para distintas personas. El plan busca alejarse del uso tradicional de animales como modelos de enfermedad.
"Va a tener un gran impacto en la cantidad de animales utilizados y en la forma en que desarrollamos nuevos medicamentos en el futuro", dijo Matthias Zilbauer, profesor clínico en el Instituto de Células Madre de Cambridge. El medio añadió que históricamente más del 90% de los fármacos que superan pruebas en animales luego fracasan en ensayos en humanos.