La tajante respuesta de Moscú a Japón tras la visita de Putin a las islas Kuriles

La Embajada de Rusia calificó la protesta de Japón de "infundada" y reafirmó la soberanía rusa sobre el archipiélago.

El embajador de Rusia en Japón, Nikolái Nozdriov, calificó de "protesta infundada" la reacción de Tokio ante la visita del presidente ruso, Vladímir Putin, a Iturup, una de las islas Kuriles del Sur.

"En respuesta a la protesta infundada, el jefe de la misión diplomática explicó que las islas Kuriles del Sur son parte integrante de la Federación de Rusia y pasaron a formar parte de su territorio como resultado de la Segunda Guerra Mundial, sobre la base de fundamentos jurídicos internacionales. Su pertenencia no está sujeta a ninguna duda", señaló la misión diplomática rusa en un comunicado publicado, después de que el embajador fuera convocado al Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón.

En el texto también se subraya que las visitas del presidente ruso a las islas constituyen "decisiones exclusivamente soberanas de las autoridades rusas" y que, por lo tanto, no pueden ser objeto de discusión con Estados extranjeros.

Putin viajó al archipiélago de las Kuriles este 13 de agosto. En particular, llegó a la isla Iturup, donde visitó una planta pesquera y un hospital, entre otras instalaciones. En la fábrica, el mandatario observó su funcionamiento, degustó caviar local y charló con trabajadores, además de fotografiarse con el personal.

La protesta de Tokio y su renovación de antiguas reclamaciones territoriales se producen un día después de que Putin supervisara la fase final de unas maniobras a gran escala de la Flota del Pacífico rusa durante su visita a la ciudad de Yuzhno-Sajalinsk y se pronunciara sobre las reclamaciones de Japón respecto a las Kuriles.

Islas en disputa

Desde mediados del siglo XX, Moscú y Tokio llevaban a cabo negociaciones para llegar a un acuerdo de paz y fijar los resultados de la Segunda Guerra Mundial. El principal escollo para lograrlo es el desacuerdo sobre el destino de la parte sur de las islas Kuriles.

Cuando terminó la guerra en 1945, todo el archipiélago fue incluido en la Unión Soviética, pero Japón disputa la pertenencia de Iturup, Kunashir, Shikotan y un grupo de pequeñas islas deshabitadas. Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia ha enfatizado repetidamente que la soberanía rusa sobre estos territorios cuenta con el marco legal internacional adecuado y está fuera de dudas.

Después de que Japón se uniera a las sanciones impuestas a Rusia por Occidente, Moscú se negó en marzo de 2022 a seguir negociando los temas relacionados con las Kuriles y el tratado de paz. En abril, Tokio volvió a referirse —por primera vez desde 2003— a la parte sur de las mismas como "ocupadas ilegalmente".

Rusia se apoya en los documentos de la Conferencia de Yalta, firmados en febrero de 1945, y considera que el sur de las islas le pertenecen como uno de los resultados de la Segunda Guerra Mundial y no son objeto de revisión. Por esta razón, Moscú considera ilegítima cualquier reclamación japonesa sobre esos territorios.