Japón conmemora el fin de la II Guerra Mundial con polémico gesto que irrita a sus vecinos

A la conmemoración se sumó también un miembro del Gobierno japonés, responsable de los asuntos de los territorios del norte de Japón, en medio de renovadas pretensiones territoriales hacia Rusia.

La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, envió este sábado una ofrenda ritual al controvertido santuario de Yasukuni en Tokio, mientras que el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, visitó el lugar en el 81.º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial, cuando el país asiático capituló, informan medios locales.

La polémica en torno al santuario de Yasukuni se centra en que allí se honra a criminales de guerra japoneses. El lugar es un foco de conflicto internacional porque en 1978 se decidió consagrar en secreto a 14 criminales de guerra de clase A, condenados por el Tribunal de Tokio como responsables de crímenes contra la paz. Entre ellos destaca Hideki Tojo, una figura central del militarismo japonés durante la Segunda Guerra Mundial.

Según fuentes, probablemente Takaichi pudo abstenerse de visitar el santuario. Sin embargo, la primera ministra pagó de su bolsillo por la ofrenda, señaló un alto ejecutivo del Partido Liberal Democrático, al que pertenece Takaichi. 

Además del ministro de Defensa, el santuario recibió la visita de un miembro del Gobierno nipón, Hitoshi Kikawada, entre otros altos cargos. Precisamente este ministro es responsable de los asuntos de los territorios del norte de Japón frente a la isla de Hokkaido, en medio de renovadas pretensiones territoriales hacia Rusia. El país asiático ha vuelto a reclamar las islas Kuriles, que forman parte del territorio ruso.

Islas Kuriles, principal escollo para un acuerdo de paz entre Rusia y Japón: Todo sobre la disputa

Las visitas de los primeros ministros y altos cargos de Japón al santuario han provocado severas reprimendas de sus vecinos, China y Corea del Sur, que habían sufrido la agresión japonesa durante la Segunda Guerra Mundial.

Islas Kuriles, las antiguas pretensiones territoriales

El presidente ruso, Vladímir Putin, viajó al archipiélago de las Kuriles este 13 de agosto. Se trata de la primera visita del mandatario a estas islas. Poco antes de su visita, el mandatario se pronunció sobre las reclamaciones de Japón.

Según él, el estatus de las islas "se establece en documentos internacionales" como una realidad surgida desde 1945, al tiempo que destacó que "aun así" el país euroasiático "estaba dispuesto" a "buscar una solución" a esta cuestión. En este contexto, reiteró que Moscú no tiene "absolutamente ninguna reclamación" con respecto a la nación nipona y que "no representa una amenaza" para ella, pese a que Rusia haya sido incluida por Tokio "entre las principales fuentes de amenaza". 

La reacción de Japón a la visita de Putin no se hizo esperar. El Ministerio de Asuntos Exteriores del país asiático expresó ese mismo día su "enérgica protesta" por el viaje a Iturup y convocó al embajador de Rusia en Tokio. 

En respusta a la postura japonesa, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, denunció este jueves que Japón opta por la militarización bajo el ala de EE.UU. A su vez, el vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvédev, también se pronunció, asegurando que las islas Kuriles "fueron, son y seguirán siendo territorio ruso". "Quien no entienda esto se enfrentará a las consecuencias monstruosas de su propia ilusión", advirtió.