La crisis de suministro reportada a bordo del portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln tuvo origen en un ataque iraní con misiles y drones contra la base naval de Baréin, ocurrido en los primeros días de la guerra de EE.UU. contra Irán, informó este viernes The New York Times, en consulta con fuentes cercanas al asunto.
Según el medio, el golpe iraní destruyó gran parte del centro logístico, sede la Quinta Flota de EE.UU., ubicado en dicha base militar, que la Armada utilizaba desde hacía décadas para abastecer a sus buques en la zona.
Ante la pérdida de ese punto de abastecimiento y la amenaza de nuevos ataques, el Pentágono trasladó el aprovisionamiento a Diego García, una isla bajo mando británico al sur de las Maldivas y a 2.200 millas (unos 3.540 kilómetros) del Golfo de Omán. El cambio de planes complicó el envío de alimentos y víveres básicos para los 5.000 marineros del portaaviones, que llevan casi nueve meses en el mar.
Senadores demócratas, entre ellos Richard Blumenthal, advirtieron en una carta dirigida al secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, de la escasez de insumos básicos y del deterioro de la salud mental de la tripulación.
El medio indica que la inconformidad de la tripulación halló eco en las preocupaciones transmitidas por familias de marineros, quienes cuestionan la duración sin puertos de descanso y el sentido de la misión tras meses sin libertad en tierra. Sin embargo, el presidente de EE.UU., Donald Trump, desestimó las quejas y afirmó que los despliegues del portaaviones "no son ni de lejos lo suficientemente largos".
Finalmente, y luego de una larga lista de reportes de irregularidades, el titular interino de la Marina de EE.UU., Hung Cao, informó que el USS Abraham Lincoln "regresará pronto a casa" como parte de una rotación programada. Cao subrayó que la seguridad de los marineros es prioritaria y que el buque será reemplazado, según reportes, por el USS George Washington.