Tras el doble sismo devastador de Venezuela del mes de junio y el temblor de magnitud 7,4 que sacudió Colombia la semana pasada, se ha puesto sobre la mesa la relación del 'fracking' y los terremotos inducidos.
La cuestión tomó relevancia además debido a que el recién nombrado presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, prometió en campaña comenzar a realizar en el país esa técnica de extracción de gas y petróleo.
¿Produce el 'fracking' terremotos?
La evidencia científica demuestra que sí existe una relación entre ciertas actividades de extracción de hidrocarburos, como el 'fracking', y lo que se denomina sismicidad inducida por la actividad humana.

Sin embargo, hasta ahora no se ha demostrado que esté relacionado con grandes terremotos, de magnitudes tan elevadas como las sufridas recientemente en Sudamérica.
¿Qué produce la sismicidad inducida?
Hay diversas actividades humanas que se han relacionado con eventos conocidos como sismicidad inducida.
El 'fracking', o fracturación hidráulica, es una de ellas. Se trata de una técnica con la que se inyecta a gran presión una mezcla de agua, arena y otros productos que permiten fracturar las rocas a gran profundidad y extraer los hidrocarburos.
Es un procedimiento que ha sido el foco del debate en distintos países, precisamente por sus impactos ambientales, incluyendo su relación con la provocación de temblores.

Sin embargo, no es la única práctica que provoca estos efectos, sino que también se ha comprobado que inducen terremotos algunas técnicas de minería, embalses de agua, otras formas de extraer petróleo y gas, la geotermia, la eliminación de fluidos residuales y las explosiones nucleares, entre otras.
El 31 % de los terremotos inducidos son provocados por el 'fracking'
El proyecto The Human-Induced Earthquake Database, que recopila proyectos industriales a los que se atribuye el haber causado sismos inducidos, señala que el 31 % se deben al 'fracking'.
El Servicio Geológico de EE.UU. (USGS, por sus siglas en inglés) recoge gran cantidad de información sobre la sismicidad inducida, ya que ha sido ampliamente documentada en el territorio de la potencia norteamericana.
La institución recoge que entre 2009 y 2014, el país vivió un drástico aumento de la sismicidad, pasando de un promedio de 24 terremotos iguales o mayores a magnitud 3 a los 688 que tuvieron lugar tan solo en 2014.
Según la USGS, el mayor terremoto inducido por inyección de fluidos documentado fue un sismo de magnitud 5,8 ocurrido el 23 de septiembre de 2016 en el centro de Oklahoma.
Por su parte, The Human-Induced Earthquake Database tiene registrados 1.377 proyectos causantes de terremotos hasta diciembre de 2025. En el caso del 'fracking', el de mayor magnitud registrada tuvo lugar en China en 2021 y fue de 5,4.
Sin evidencia, pero sin descartar la posibilidad
El USGS sostiene que no hay ninguna evidencia de que las operaciones humanas relacionadas con la extracción de hidrocarburos puedan desencadenar un sismo de 7,4 como el que sacudió Colombia el pasado 10 de agosto, si bien agrega que "no podemos descartar esta posibilidad".
Ahora, en Colombia el 'fracking' se ha vuelto a poner sobre la mesa. Fue un tema esgrimido durante la campaña presidencial. También en su discurso de toma de posesión, el pasado 7 de agosto, De la Espriella aseguró que su Gobierno autorizará el desarrollo del 'fracking', una técnica todavía no explorada en el país.
El terremoto de Colombia, que tuvo como epicentro San José del Palmar, en Chocó, tuvo una profundidad de 103 kilómetros y fue causado por los movimientos naturales de las placas tectónicas. Por el momento, ha dejado alrededor de 287 muertos, casi 4.000 heridos y 194 desaparecidos.


