Más del 80 % de la población de una capital latinoamericana vive expuesto a un riesgo sísmico

Hasta 227 kilómetros de tuberías de agua potable están en peligro, específicamente en zonas rojas de posible impacto alto.

Los potentes terremotos que se han registrado en los últimos meses, particularmente en países latinoamericanos como Venezuela y Colombia, han generado preocupación en naciones vecinas con historial sísmico, como Perú, cuya capital tiene a la mayoría de su población expuesta.

En Lima y el Callao tienen una "alarmante vulnerabilidad estructural", al punto de que al menos el 82 % de la población vive expuesta a un elevado riesgo sísmico debido a la autoconstrucción de viviendas sin acompañamiento profesional, reportó el domingo el diario local El Comercio.

Basado en investigaciones del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred), se estimó que también varios servicios resultarían afectados en las zonas de mayor riesgo sísmico. Hasta 227,42 kilómetros de tuberías de agua potable y 37 puentes estarían en peligro, entre otros.

La alta informalidad en Perú agrava la situación, en caso de que haya un fuerte sismo, especialmente el ampliamente mencionado de 8,8 que expertos teorizan con frecuencia. En 2024, el Grupo de Análisis para el Desarrollo (Grade) alertó que siete de cada 10 viviendas en el país son autoconstruidas.

El viernes, la presidenta peruana Keiko Fujimori presentó las cifras del segundo simulacro nacional multipeligro, que contempló un terremoto de magnitud 8,8. "Total de personas fallecidas: 10.926. Total de personas lesionadas: 165.160. Total de personas damnificadas: 2.199.818. Total de personas afectadas: 3.896.967", detalló.