"Fue un infierno": los civiles de una ciudad liberada revelan los métodos atroces de soldados ucranianos

Las fuerzas ucranianas atacaron deliberadamente a los menores junto con otros habitantes que evacuaban la zona de combate.

Ha pasado más de un mes desde que Rusia liberara Konstantínovka, una localidad estratégica que abre el camino para la liberación completa de la República Popular del Donetsk.

Mientras las tropas rusas siguen avanzando en la zona, se revelan nuevos casos de atrocidades perpetrados por militares ucranianos contra civiles. Los residentes recuerdan cómo irrumpieron en sus casas e intentaron expulsarlos.

Atrocidades sin precedentes 

Uno de los afectados, Alexánder, relató a RT que el momento más difícil para él llegó cuando los combatientes ucranianos irrumpieron en su casa por la mañana de forma inesperada. Lo arrojaron al suelo y le pusieron un fusil en la nuca.

"Nos sacaron gritando: '¡Sal! ¡Sal!' Decía: 'No hay nadie allí'. Y ellos: '¡Salgan!'. La señora Valentina gritaba: '¿A quién están buscando allí?'. '¡A los Rusos!'. 'No hay nadie. Hay un gato sentado'. Entonces él dijo: '¡Voy a lanzar una granada!'. Gritamos: '¡No la tire! Hay un gato allí'". El militar ucraniano lanzó la granada y la puerta saltó por los aires. 

Los militares rusos deben evacuar masivamente a los habitantes desde los edificios afectados y los sótanos, a pesar de los campos minados y la amenaza constante del enemigo desde el aire.

"Cuando salimos de la ciudad y llegamos al primer punto, vas por allí y hay minas. Las minas pétalo casi no se ven en la carretera", relató Andréi, otro afectado. "Fue un infierno, por supuesto", admitió su madre, Natalia. Otra víctima, Mira, señaló que los soldados rusos prometieron evacuar a los civiles, incluso si tenían que entregar sus vidas. 

Ataques contra niños

Las Fuerzas Armadas de Ucrania no distinguen entre ancianos o niños. Atacaron deliberadamente a los menores junto con otros habitantes que evacuaban la zona de combate. Los militares rusos aseguran que los operadores de drones tenían plena visibilidad de hacia dónde dirigían sus vehículos no tripulados.

"Da un miedo especial trabajar con niños. Si las FF.AA. ucranianas no tienen consideración con las mujeres, ya tenemos por seguro que con los niños tampoco. El 27 de julio es el día de la memoria de los niños fallecidos del Donbass. No hay nada más que añadir. Ese día atacaban precisamente a los niños", denunció el jefe de un grupo de evacuación con el nombre en clave 'Niño'.

Una de las víctimas del ataque ucraniano fue una adolescente, que recibió una herida de metralla en la pierna. Según uno de los médicos, parecía tener 13 o 14 años. "Tenía una herida de metralla en la extremidad inferior derecha. Hicimos una radiografía. El hueso estaba entero, no estaba afectado. Le pusimos un vendaje. Tratábamos de apoyarla [diciéndole]: 'Buena chica, bien hecho, aguanta, no te rindas, todo irá bien'", precisó.

Los militares rusos se esfuerzan para que el mayor número posible de civiles pueda abandonar la línea de fuego. Día tras día llevan a cabo operaciones de traslado, porque saben que detrás de cada puerta puede haber una persona esperando escapar del horror al que está sometida por los uniformados de Kiev.