El 3 de septiembre, Rusia celebrará el Día de la Victoria sobre el Japón militarista y el final de la Segunda Guerra Mundial. 'Japón militarista' es una expresión establecida originaria de la URSS, al igual que 'Alemania fascista'. Los epítetos obligatorios subrayaban que la guerra no se libraba contra los pueblos japonés o alemán, sino contra los regímenes (como acuñó Stalin: "los hitleres vienen y van, pero el pueblo alemán y el Estado alemán permanecen"). Con el tiempo, la expresión 'Japón militarista' ha perdido algo de su fuerza. Pero hoy en día queda claro que no es un cliché propagandístico, sino una nueva realidad en la que todos nosotros tenemos que vivir.
Militarización de todo el país
Este 6 de agosto, en el aniversario del bombardeo atómico de Hiroshima por parte de los estadounidenses, el alcalde de esta ciudad, Kazumi Matsui, no mencionó a EE.UU., como es tradición. Hoy en día, el país norteamericano es el principal aliado de Japón, que desde hace tiempo ha sido apodado "el portaviones insumergible de EE.UU.". Rusia, China y la República Popular Democrática de Corea (RPDC) son las principales amenazas. Esto es precisamente lo que se menciona en el llamado 'libro blanco de Defensa', publicado a principios de agosto. El aumento del poder militar se considera en este documento como un camino hacia la prosperidad del país.
Los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki: ¿por qué no se puede olvidar esa tragedia?
El artículo 9 de la Constitución japonesa de 1947 estableció la renuncia del país a la guerra y la prohibición de crear un ejército. Sin embargo, de facto, este artículo ha dejado de cumplirse hace mucho tiempo. Las Fuerzas de Autodefensa de Japón son un verdadero ejército que en los últimos años se ha fortalecido de manera constante. Se observa una remilitarización de Japón. En el 2015, el Parlamento permitió el uso de las Fuerzas de Autodefensa en conflictos militares en el extranjero. En el 2022, se adoptó una nueva Estrategia de Seguridad Nacional, según la cual el presupuesto militar está creciendo y debe alcanzar el 2 %. No más tarde de la primavera, la primera ministra Sanae Takaichi levantó la prohibición de exportar armamento letal. Según el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, Japón está comprando misiles Tomahawk estadounidenses. Los primeros disparos se realizaron en agosto en la isla septentrional de Hokkaido, cerca de las islas rusas de Sajalín y las Kuriles. Japón está invirtiendo en empresas ucranianas que producen drones y participa en programas de la OTAN para ayudar a Kiev (aunque por ahora se trate de lo que se denomina 'equipo no letal').
Armándose y planteando reclamaciones a Rusia sobre la pertenencia de las islas Kuriles, Japón busca en realidad revisar los resultados de la Segunda Guerra Mundial. En su momento, la guerra sino-japonesa de 1894-1895 abrió una era de medio siglo de expansión de Tokio hacia el continente euroasiático y las islas del Pacífico. La masacre de Nankín de 1937-1938, el Escuadrón 731 cerca de Harbin, donde se llevaron a cabo experimentos inhumanos en personas y se desarrolló armamento biológico... Los crímenes de guerra del Ejército japonés fueron examinados por el Tribunal de Tokio en 1946-1948 y el Tribunal de Jabárovsk en 1949. ¿Es posible que hoy, tras el mar Negro, vuelva a hervir el mar de Japón?
Respuesta simétrica
Los países que Japón considera principales amenazas reaccionaron de la manera esperada. El portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Guo Jiakun, instó a respetar y cumplir estrictamente con los resultados de la Segunda Guerra Mundial. La jefa del departamento del Comité Central del Partido de los Trabajadores de la RPDC (y hermana del líder del país, Kim Jong-un), Kim Yo-jong, declaró: "Ha quedado absolutamente claro que hasta ahora hemos visto una táctica disfrazada destinada a ocultar el deseo de Japón de convertirse en una potencia militar. [...] Detrás de estos peligrosos pasos militares [...] están los Estados Unidos". También dijo: "No permitiremos la evolución militar de Japón, que puede representar una grave amenaza para la seguridad de Corea del Norte". El embajador de Rusia en Tokio, Nikolai Nozdrev, afirmó que los pasos de Japón están dirigidos a socavar la seguridad nacional de Rusia.
Se puede considerar una señal para Japón los ejercicios de la Flota del Pacífico rusa, que tuvieron lugar en la zona de Sajalín y las islas Kuriles. En ellos participó el comandante supremo, el presidente Vladímir Putin. "Vemos que aquí... está aumentando el potencial de conflicto, la OTAN se está filtrando, se están creando nuevos bloques político-militares, se están desplegando y planificando nuevos sistemas de armas que representan amenazas también para nuestro país", dijo sobre la situación en la región Asia-Pacífico. El comandante de la Flota del Pacífico, Víktor Liina, habló sobre "la actividad destructiva de los países occidentales para reformatear el sistema de seguridad en Asia-Pacífico" y sobre "la cada vez más agresiva actividad del liderazgo político-militar de Japón". Al mismo tiempo, Putin subrayó que Rusia no amenaza a Japón y está lista para cooperar con todos sus vecinos.
Islas Kuriles, principal escollo para un acuerdo de paz entre Rusia y Japón: Todo sobre la disputa
Después de los ejercicios, el mandatario ruso visitó Iturup, una de las islas Kuriles cuya pertenencia rusa es disputada por Japón. Hasta ahora, el líder de Rusia solo había visitado las Kuriles una vez (fue Dmitri Medvédev, en el 2010). La primera ministra japonesa declaró de inmediato que el viaje de Putin "complicó la normalización de las relaciones entre Japón y Rusia". Esto se llama pasar la pelota de un enfermo a un sano: si algo está complicando la normalización de las relaciones, es principalmente el apoyo de Japón al régimen de Zelenski. Y recordemos que las Kuriles regresaron a Rusia como resultado de la Segunda Guerra Mundial.
Otra señal para Tokio es la iniciativa de la Sociedad Geográfica Rusa para nombrar a dos islotes sin nombre del archipiélago de las Kuriles con los nombres del artillero Iván Rublenko (participante en la Gran Guerra Patria, Héroe de la Unión Soviética, que vivió en Kunashir tras su jubilación) y del espía Richard Sorge, un residente soviético en Japón, ejecutado en 1944 en Tokio. Rusia ya ha realizado acciones político-toponímicas similares. Así, en el 2017, los mismos islotes sin nombre de la misma cadena de las Kuriles recibieron los nombres de los generales Alexéi Gnechko y Kuzma Derevianko (el primero dirigió la operación de desembarco en las Kuriles en 1945, y el segundo aceptó la rendición de Japón en nombre de la URSS). En aquel momento, Tokio envió una protesta a Moscú. La nueva iniciativa también ha generado descontento en los círculos de poder japoneses.
Otro Japón
"Y, sin embargo, había otra Alemania", decía Mijaíl Romm en su obra maestra del cine documental 'Fascismo ordinario' (1965). También hay otro Japón.
En Tokio, ya se han llevado a cabo varias manifestaciones contra la militarización del país. Desde el 2004, en Japón opera la Unión Artículo 9, que se opone a la revisión de la parte correspondiente de la Constitución. En el 2020, una encuesta de opinión pública mostró que el 69 % de los japoneses considera necesario conservar este artículo antimilitarista.
A diferencia del alcalde de Hiroshima, el alcalde de Nagasaki, Shiro Suzuki, declaró públicamente el 9 de agosto que fue precisamente la bomba atómica estadounidense la que destruyó la ciudad en 1945. El líder del Partido Conservador de Japón, Naoki Hyakuta, se opuso a silenciar el papel de EE.UU.: "Las bombas atómicas no explotan por sí solas. El presidente Truman dio la orden, y los soldados estadounidenses la cumplieron". El periodista de 92 años, Soichiro Tahara, que recuerda los bombardeos estadounidenses, instó a Japón a decir "no" a Estados Unidos y a lograr una verdadera independencia de Washington.
Incluso con la figura de Sorge no todo es claro. En Japón, existe la Sociedad para el Estudio de la Vida y el Destino de Sorge. En 1998, el periódico japonés The Asahi Shimbun incluyó su nombre en la lista de las personas más destacadas del siglo XX. El 7 de noviembre, aniversario de la ejecución del espía soviético, aparecen flores frescas en su tumba.
Y, por último. Desde el 2023, en Donbass, entre las filas de los combatientes rusos, específicamente en las fuerzas especiales Ajmat, lucha un voluntario japonés de 51 años llamado Kaneko Daisaku. Comenzó asaltando Avdéyevka y fue herido. En una entrevista para la revista japonesa Shukan Gendai sobre las causas del conflicto, declaró: "Todo es culpa de Estados Unidos. Ellos son quienes, desde las sombras, movían los hilos". Su apodo, naturalmente, es 'Samurái'.
Por Vasili Ávchenko, escritor y periodista ruso
Este artículo fue publicado por primera vez por el periódico digital Vzgliad.ru y fue traducido y editado por el equipo de RT





