Los supercentenarios —individuos que viven hasta los 110 años o más— poseen un sistema inmunitario con células poco comunes, capaces de combatir enfermedades propias de la vejez, como el cáncer. Este hallazgo fue publicado este miércoles por un equipo de investigadores japoneses en la revista científica Cells Press.
El estudio analizó la sangre —y más de 40.000 linfocitos T— del sistema inmunitario de 28 pacientes mayores de 70 años. Los expertos descubrieron que el organismo de los supercentenarios tiene una "alta frecuencia" de linfocitos T citotóxicos CD4 (CD4 CTL) en las células mononucleares de la sangre periférica.
En concreto, descubrieron que su población variaba de un 4 % en personas de entre 70 y 90 años a 9,6 % en mayores de 100 años y a 17,6 % en mayores de 110 años. Estas células defensivas "son raras en la sangre periférica" y generalmente representan menos del 5 % de la población total de células T en humanos promedio, subraya el estudio.
A diferencia de las células inmunes convencionales, que solo detectan las amenazas, estas variantes pueden atacar y asesinar directamente a los cuerpos malignos, exhibiendo incluso la capacidad de matar células tumorales.
Poderosa respuesta defensiva
El biólogo de la Universidad de Osaka y autor principal del estudio, Kosuke Hashimoto, ya había demostrado en 2019 que los supercentenarios poseían una cantidad inusualmente alta de estas células. Sin embargo, en esta oportunidad, él y su equipo descubrieron que este aumento celular no es una simple consecuencia pasiva de envejecer, sino una poderosa respuesta defensiva. Las células CD4 CTL de los participantes se multiplicaron a partir de unos "pocos clones" idénticos para eliminar el peligro. En la muestra de un centenario, el 53,8 % de estas células eran genéticamente idénticas. Esto puede reflejar una "respuesta adaptativa a antígenos persistentes", afirma Hashimoto.
"El envejecimiento inmunitario no es simplemente un proceso de declive", afirmó el experto, sugiriendo que, incluso en la vejez extrema, el sistema sigue adaptándose para combatir los desafíos fisiológicos. Los hallazgos podrían proporcionar "pistas importantes" sobre este proceso, añadió.
Resistencia natural a los tumores
Dado que los CD4 CTL se encontraron circulando en la sangre, el equipo de investigación no pudo determinar a qué tejidos llegaban ni qué función desempeñaban. Sin embargo, al analizar su composición, descubrieron que alrededor de 30 secuencias de aminoácidos de las CD4 CTL de los participantes coincidían exactamente con los perfiles inmunológicos de personas enfermas de cáncer, más frecuentemente de pulmón. Curiosamente, ninguno de los supercentenarios analizados había padecido cáncer en toda su vida.
Esto llevó a los investigadores a formular la hipótesis de que este batallón de células clonadas frena las respuestas tumorales en sus etapas más tempranas, antes de que se desarrolle la enfermedad.
Pese al asombroso hallazgo, los autores recalcaron que aún es prematuro afirmar que esta célula por sí sola prevenga el cáncer o explique el secreto de la longevidad absoluta. Sin embargo, Hashimoto concluye con optimismo: "Con la edad, las células cancerosas se vuelven más comunes. Nuestros hallazgos sugieren que la adaptación del sistema inmunitario a estos cambios puede contribuir a una longevidad excepcional".
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