El presidente de EE.UU., Donald Trump, defendió este jueves las acciones militares de su país contra Irán y aseguró que volvería a tomar la misma decisión. "No teníamos otra opción y lo habría hecho de nuevo 100 veces", declaró durante una entrevista con Michael Cohen en el programa 'When You Know... You Know'. "No pueden tener un arma nuclear y no la tendrán", agregó.
Durante la entrevista, Trump aseguró además que las capacidades militares iraníes quedaron severamente reducidas tras los ataques. "Los hemos aniquilado, militarmente aniquilado", afirmó, y sostuvo que, aunque Teherán todavía dispone de misiles y drones, su capacidad para producirlos es "muy baja" en comparación con la de hace cinco meses.
El mandatario volvió también a cuestionar el acuerdo nuclear alcanzado con Teherán en 2015 durante la Administración de Barack Obama y defendió su decisión de retirar a EE.UU. del pacto en 2018. A su juicio, de no haberlo hecho, Irán habría obtenido un arma nuclear y "la habría utilizado muy rápidamente". "Habrían arrasado Israel. Habrían arrasado Oriente Medio", aseveró.
Trump fue más lejos al afirmar que "no habría Israel si no hubiera un presidente llamado Donald Trump". "Para este momento, creo que Oriente Medio habría sido arrasado por completo. Israel, sin duda, habría sido arrasado", concluyó.
Operación económica
Las declaraciones llegan un día después de que Trump anunciara contra Teherán lo que calificó como "la operación económica más aplastante jamás emprendida contra ningún país". El mandatario prometió una "guerra económica" y un "aislamiento a una escala sin precedentes", después de acusar a las autoridades iraníes de haber desaprovechado la oportunidad de alcanzar un acuerdo.
Trump amenazó además con "tremendas consecuencias económicas" para cualquier país que permita a sus instituciones financieras, empresas, aeropuertos o entidades gubernamentales proporcionar algún tipo de ayuda a Irán. También exigió poner fin al contrabando de petróleo, las transferencias de efectivo, las líneas de intercambio de divisas, los registros de buques y las empresas fachada vinculadas con Teherán.
La escalada se desarrolla en medio del estancamiento de las conversaciones para poner fin al conflicto iniciado el pasado 28 de febrero por EE.UU. e Israel contra Irán. Las tensiones tienen entre sus principales focos el estrecho de Ormuz, cerrado por Teherán en respuesta a los ataques y convertido desde entonces en un punto central de la confrontación y de las preocupaciones sobre el suministro energético mundial.