Algunas personas podrían llevar en sus genes una herencia inesperada de nuestros antiguos parientes: una variante genética procedente de los neandertales que está relacionada con una mayor masa muscular y ciertos rasgos físicos. Así lo revela un estudio liderado por investigadores del Instituto Karolinska de Suecia y del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Alemania.
Los científicos analizaron datos genéticos y médicos de más de 1,1 millones de adultos procedentes de cinco grandes bancos de datos. Los portadores de la variante neandertal eran, de media, 0,3 centímetros más altos y pesaban 285 gramos más, una diferencia que se explicaba casi por completo por un aumento de la masa muscular.
El estudio relaciona esta variante con algunas características de la estructura facial y dental. Los portadores presentaban una rama mandibular ligeramente más corta y una mayor probabilidad de sobremordida, mientras que investigaciones anteriores apuntaban también a raíces dentales más cortas.
Los neandertales tenían cuerpos más robustos y una mayor masa muscular que los humanos modernos. Los análisis genéticos han demostrado que, después del contacto entre neandertales y 'Homo sapiens' hace unos 47.000 años, parte de su ADN pasó al genoma de los humanos modernos.