El Parlamento de Vietnam aprobó el lunes un acuerdo relacionado con el primer proyecto de energía nuclear del país.
La nación asiática retoma así su apuesta por el uso pacífico de la energía atómica tras casi una década de pausa, con la participación de la corporación estatal rusa Rosatom.
¿Qué ocurrió?
En medio del fuerte aumento de la demanda eléctrica en una de las economías de más rápido crecimiento de Asia, el Parlamento vietnamita dio luz verde al proyecto de su primera central nuclear.
Según Nikkei Asia, se trata del paso más importante de Hanói hacia la energía nuclear desde que, en 2016, los legisladores cancelaran los planes para construir dos reactores debido a preocupaciones económicas y al fuerte aumento de los costos previstos.
El proyecto será desarrollado por la corporación estatal rusa Rosatom y está previsto que entre en funcionamiento entre 2030 y 2035. Las partes firmaron un acuerdo en marzo de este año.
Rosatom es una de las mayores compañías de energía nuclear del mundo y ya participa en proyectos en Asia, Oriente Medio y África.
El proyecto de construcción, operación y posterior desmantelamiento de la primera central nuclear de Vietnam, Ninh Thuan 1, está diseñado para un ciclo de aproximadamente 100 años, afirmó Dmitri Raspopin, jefe de la representación de Rosatom en Vietnam.
La planta contará con reactores rusos VVER-1200 de generación 3+. Raspopin destacó que unidades de este tipo ya operan en Rusia y Bielorrusia y también se están construyendo en Egipto, Hungría, China y Bangladés.
Los reactores disponen de sistemas de seguridad activos y pasivos, un dispositivo de retención del núcleo fundido y una doble envoltura de protección. La estructura exterior de hormigón armado está diseñada para resistir terremotos, huracanes y tsunamis.
¿Por qué es importante?
Vietnam dudó durante años en avanzar con la construcción de centrales nucleares, aunque el primer acuerdo con Rusia se firmó ya en 2010.
En 2016 el Parlamento rechazó los proyectos Ninh Thuan 1 y Ninh Thuan 2, que debían desarrollarse con participación de Rosatom.
Desde entonces, el país se ha fijado objetivos económicos mucho más ambiciosos. Vietnam aspira a lograr un crecimiento anual de al menos el 10 % a partir de 2026 y promueve activamente las inversiones en manufactura, inteligencia artificial, semiconductores y centros de datos, sectores que requieren enormes cantidades de electricidad.
Esta situación llevó a Hanói a retomar la cooperación con Moscú. En los últimos años, Vietnam ha sufrido escasez de electricidad y apagones que afectaron a la industria y causaron molestias a la población, incluida la de la capital.
En enero de 2025, durante la visita a Hanói del primer ministro ruso, Mijaíl Mishustin, Moscú declaró que estaba dispuesto a participar en la creación de una industria nuclear en Vietnam.



