Lavrov tilda de "comienzo de una guerra real" las acusaciones contra Rusia del incidente del dron

El canciller ruso estableció un paralelismo entre el actual cierre por Berlín del Consulado General de Rusia en Bonn y el cierre de las misiones diplomáticas por la Alemania nazi antes del inicio de la Gran Guerra Patria, en el marco de la Segunda Guerra Mundial.
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  • El ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, calificó las acusaciones occidentales sobre el dron hallado en Leipzig como "el comienzo de una guerra real".
  • Lavrov vinculó el cierre de la Casa de Rusia en Berlín y del Consulado General en Bonn con prácticas previas a la Segunda Guerra Mundial.
  • Alemania cerró el Consulado General ruso en Bonn y rescindió el acuerdo de la Casa Rusa, acusando a Moscú sin presentar pruebas.
  • Rusia rechazó las acusaciones como un "pretexto inventado", y el presidente Vladímir Putin afirmó que carecen de pruebas.

Las acusaciones de los países occidentales sobre la implicación de Moscú en el incidente del dron no identificado hallado en el aeropuerto de Leipzig constituyen, en esencia, el inicio de una guerra real, declaró el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.

"Leipzig, el aeropuerto… Encontraron un dron. Dijeron que era ruso, y nadie se molestó en investigar. Esto es, en esencia, el comienzo de una guerra real", afirmó Lavrov en una entrevista con el programa 'Vesti'.

Así, se refirió a las medidas adoptadas por las autoridades alemanas, que incluyen el cierre de la Casa de Rusia en Berlín y de su Consulado General en Bonn, tras culpar a Moscú del incidente sin presentar pruebas concluyentes.

"Expulsaron al Consulado General de Bonn y anunciaron la rescisión del acuerdo. Están cerrando la Casa de Rusia en Berlín. Recuerdo que antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial, o, mejor dicho, de la Gran Guerra Patria, los alemanes también cerraron sus misiones diplomáticas", aseveró.

"Pretexto inventado" 

El martes, el ministro de Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, anunció la decisión de Berlín de cerrar el Consulado General de Rusia en Bonn a partir del 18 de septiembre y de rescindir el acuerdo que permite el funcionamiento del centro cultural Casa Rusa en la capital.

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Según detalló, la medida fue coordinada previamente con el canciller y se implementa "para fortalecer la seguridad" del país. El anuncio se produjo en el marco de una rueda de prensa centrada en el caso de los drones detectados en el aeropuerto de Leipzig, un incidente que las autoridades alemanas han vinculado, sin presentar pruebas, con los servicios de inteligencia rusos.

En respuesta, la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, rechazó las acusaciones relacionadas con dicho incidente. "Inventaron un pretexto. Al mismo tiempo, el propio Berlín está completamente manchado tanto por avivar el conflicto ucraniano como por su participación en ataques terroristas contra civiles", sentenció.

Al comentar las acusaciones de las autoridades alemanas contra Moscú, el presidente ruso, Vladímir Putin, también indicó que carecen de pruebas. Además, señaló que esta política de Berlín se basa en una situación interna complicada derivada de las políticas de los dirigentes alemanes, incluido el canciller, Friedrich Merz, quien "no protege los intereses nacionales, sino que comercia con ellos".