La empresa Vysokotóchnye Kómpleksy ('Sistemas de alta precisión', en ruso) ha compartido información sobre el sistema de destrucción de objetivos aéreos TKB-1167 exhibido estos días en Egipto, en El Alamein International Airshow 2026.
El arma, que ya está en servicio, representa la última línea de defensa contra los vehículos aéreos no tripulados en ataque y entra en acción segundos antes del posible impacto. En otras palabras, se trata del nivel inferior en la arquitectura de defensa antiaérea escalonada y lucha contra objetivos no alcanzados por sistemas antiaéreos tradicionales.
Básicamente, el TKB-1167 está formado por cuatro ametralladoras calibre 7,62 milímetros, unidas sobre una plataforma que opera de modo automático. El operador solo toma la decisión de destruir un objetivo, mientras que el sistema es el que recibe, procesa las coordenadas y dispara para derribar objetivos pequeños que vuelan a baja altitud.
Una característica clave es su capacidad de integración con radares externos, sistemas óptico-electrónicos de detección y otros que operen en el entorno general de defensa antiaérea. Consta de varios módulos y se instala en plataformas móviles con ruedas, algo que permite trasladarlo velozmente de un lugar a otro y cambiar posiciones de fuego con mucha rapidez. Además, incluso el personal no muy capacitado en las asignaturas de ingeniería puede utilizarlo con una breve instrucción.



