¿Fin del fútbol brasileño por las apuestas en línea? Un proyecto tiene 'en vilo' a los clubes

La propuesta de Lula ya es un tópico en la campaña electoral en la que se mide contra Bolsonaro.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se prepara para oficializar este viernes su propuesta de prohibir las apuestas deportivas y los juegos de casino en línea en todo el país, como el famoso 'Jogo do Tigrinho', pese al rechazo de grandes clubes brasileños.

El borrador, al que tuvo acceso el medio local Jovem Pan, contempla penas de hasta seis años de prisión, una multa para los responsables de operar plataformas de apuestas y, además, la tipificación como delito de las apuestas de cuotas fijas, modalidad que incluye las apuestas deportivas y los juegos en línea.

El proyecto también establece sanciones para la publicidad, la intermediación de pagos y el suministro de aplicaciones. Únicamente deja exento el contenido periodístico, informativo, educativo, académico, científico o crítico sobre apuestas.

En el texto se aclara que no hay penas para los apostadores. El peso de la ley está abocado a quienes están detrás del negocio, tanto que prevé una condena de dos a cuatro años de cárcel para cualquier persona que utilice, venda o comparta datos personales con el fin de atraer jugadores o dirigir publicidad de apuestas.

La respuesta

Este viernes el Flamengo, uno de los principales clubes de Brasil, afirmó que "de la noche a la mañana" no se puede "cambiar todo el marco regulatorio" de las apuestas deportivas. "Pone en riesgo las inversiones, los empleos y los compromisos construidos dentro de las reglas que el propio país estableció", aseguró.

"El cambio golpea de lleno al deporte brasileño", afirmó. "El juego no va a terminar con un plumazo. Lo que termina es la parte que Brasil logra regular, fiscalizar, tributar y responsabilizar", añadió, al alertar que la medida incrementaría el "juego ilegal".

Una semana atrás el Fla y otros equipos importantes, como el Corinthians o el Santos, publicaron un comunicado conjunto titulado 'El fin del fútbol brasileño', en el que avisaron que la "inversión de las casas de apuestas autorizadas se ha convertido en una de las principales fuentes de ingresos" para el fútbol.

"Esta presencia no se limita a los clubes más grandes. Los recursos también llegan a equipos más pequeños, divisiones inferiores y competiciones con menor proyección comercial. Para muchos de estos clubes, especialmente los ubicados en el interior del país, actualmente no existe otro sector económico capaz de reemplazar de inmediato esta inversión", dijeron.

Los políticos

Si el tema escaló hasta el fútbol, también lo ha hecho al campo político, donde Lula ha capitaneado el discurso. "Si quieres apostar, compra un litro de leche para tu casa, pan, más comida", manifestó este viernes durante un mitin en la ciudad de Recife.

"El dinero de las apuestas es para la comida de los niños (…). No está bien gastar lo que no tienes para intentar ganar algo que no existe. No puedes creer en mentiras", añadió.

Por su parte, su principal oponente en las venideras elecciones presidenciales, Flávio Bolsonaro, avanzó este viernes que si es elegido prohibirá las apuestas en línea, incluido el 'Jogo do Tigrinho'.

"Siempre me he opuesto a las apuestas. Estoy en contra de las apuestas", declaró Bolsonaro, quien, no obstante, expresó que está de acuerdo con las apuestas relacionados al fútbol, el deporte más popular y más practicado en Brasil.

Apoyo popular

Esta semana, un sondeo de AtlasIntel para Bloomberg mostró un panorama inequívoco: un 75 % de encuestados se pronunció a favor de prohibir las apuestas en línea. Y un 81 % se mostró completamente de acuerdo con que las compañías del negocio deberían pagar más impuestos.

Cuando le preguntaron por los beneficios para la sociedad brasileña, un 88 % respondió que lo que arroja son desventajas. Tanto hombres como mujeres de las 5.015 personas consultadas se mostraron en contra de la práctica.

Y, a pesar del plan de Lula, un 36 % lo consideró el principal responsable de la propagación de las apuestas en Brasil. Un 25,4 % apuntó a su predecesor, Jair Bolsonaro, y un 16,5 % al Congreso Nacional.