El canciller de China, Wang Yi, ha afirmado en un comunicado este sábado que la reciente visita del líder de su país, Xi Jinping, a Estados Unidos por tres días ayuda a "escribir un nuevo capítulo en la historia de las relaciones" entre Pekín y Washington.
"Un importante resultado político de esta visita fue que el presidente Xi Jinping y el presidente [Donald] Trump ampliaron aún más el contenido de la nueva definición de las relaciones entre China y Estados Unidos, dejaron clara la importancia del respeto, la equidad y la reciprocidad, y acordaron construir 'una relación estratégica de estabilidad constructiva entre China y Estados Unidos, basada en el respeto, la equidad y la reciprocidad', proporcionando así una orientación estratégica más clara para que China y Estados Unidos exploren el camino correcto de convivencia entre grandes potencias", dijo el ministro.
Respeto, según explicó, significa admitir la soberanía y la integridad territorial de cada uno, los sistemas sociales y las vías de desarrollo elegidos por cada país, así como "los intereses fundamentales y las principales preocupaciones de la otra parte".
Equidad implica llevar a cabo una cooperación mutuamente beneficiosa, resolver las diferencias mediante consultas, no practicar "un juego de suma cero en el que uno gana y el otro pierde" y "no buscar una ventaja absoluta unilateral". Reciprocidad supone que "los dos países son iguales en soberanía, sin distinción entre niveles superiores e inferiores, que no se practica la intimidación ni la prepotencia".
El canciller recordó las palabras Xi Jinping, quien señaló que China y Estados Unidos, como dos grandes potencias, tienen la importante responsabilidad histórica de promover el desarrollo y el progreso de la humanidad.
Wang Yi destacó que los dos países "tienen realidades nacionales diferentes, por lo que es normal que existan diferencias entre ellos; algunas de estas diferencias son incluso muy agudas y muchas contradicciones son también muy complejas". "Sin embargo, gestionar adecuadamente las diferencias y contradicciones buscando puntos en común y reservando las diferencias forma parte de lo que debe caracterizar una relación estratégica de estabilidad constructiva", concluyó el jefe de la diplomacia china.