El Gobierno británico sostiene conversaciones privadas con la Administración de Donald Trump para lograr una exención en el posible veto estadounidense a la exportación de diésel, reporta la agencia Bloomberg. Miembros del gabinete del primer ministro Andy Burnham han mantenido contactos con sus homólogos estadounidenses en los últimos días, según una persona con conocimiento del asunto, que pidió no ser identificada porque las conversaciones no son públicas.
La posibilidad de que Washington prohíba la exportación de ese combustible ha generado una preocupación considerable en el Reino Unido, uno de los mayores importadores de diésel estadounidense. El lunes, el precio minorista del diésel alcanzó un récord en el país, donde es utilizado por camiones, maquinaria agrícola y distintos vehículos. El grupo automovilístico RAC señaló que el precio medio del litro subió hasta los 2,64 dólares.
El canciller de Hacienda, John Healey, afirmó en una entrevista con ITV News que es consciente de la presión que esto ejerce sobre las personas y las empresas. "Este es un Gobierno que hará lo que pueda para dar a la gente un poco de respiro", prometió. Healey agregó que Londres mantiene comunicación regular con Washington y que siempre habla "muy de cerca" con Estados Unidos, especialmente sobre asuntos comerciales.
El presidente estadounidense, Donald Trump, enfrenta una presión creciente para controlar el alza de los precios de los combustibles antes de las elecciones de medio mandato de noviembre. El domingo, al ser preguntado sobre un posible veto a la exportación del diésel, dijo que estaba evaluándolo "muy seriamente". Por su parte, el Gobierno británico aplazó hasta el próximo año un aumento del impuesto a los combustibles y lanzó un sitio web con los lugares más baratos para repostar.
El sombrío pronóstico sobre el combustible si EE.UU. limita las exportaciones de diésel
- Desde 2022, la Unión Europea ha reducido considerablemente sus importaciones de combustibles rusos. Las importaciones marítimas de crudo ruso han caído casi por completo en el bloque, mientras que la proporción de gas ruso ha bajado del 45 % (en 2022) al 12 %.
- La actual escalada en Oriente Medio disparó los precios del petróleo y del gas, lo que ha encarecido aún más la energía en la UE, presionando a hogares y empresas, provocando cierres industriales, despidos y un progresivo debilitamiento económico.
- La situación energética en Europa sigue siendo vulnerable. Los depósitos de gas de la UE están llenos solo en un 67 %, frente al 80 % registrado el año pasado. Los analistas advierten de posibles subidas de precios durante el invierno, especialmente ante la prohibición de todas las importaciones de GNL ruso a partir del 1 de enero de 2027.


