Putin interviene en el foro internacional de Valdái

El XXIII Club Internacional de Debate se celebra este año bajo el lema 'Responsabilidad por el futuro: ¿límites de lo posible o posibilidades ilimitadas?'.

El presidente ruso, Vladímir Putin, participó este jueves en la sesión plenaria de la XXIII reunión anual del Club Internacional de Debate Valdái.

"El mundo ha llegado a un punto de inflexión en su desarrollo"

En primer lugar, el mandatario subrayó que "el mundo ha llegado a un punto de inflexión en su desarrollo" en distintos ámbitos. 

"Y está lejos de ser una mera cuestión política. La política, como siempre, surge de cambios profundos. Se están produciendo transformaciones en todos los ámbitos: desde prácticamente todas las tecnologías hasta la estructura social, desde el clima hasta la medicina, desde los asuntos militares hasta la bioética, y desde el futuro de la energía hasta los cambios demográficos", dijo.

Putin señaló que la magnitud de los cambios es "sencillamente enorme", y añadió que no es casualidad que exista tanto debate sobre el futuro en este momento. "La humanidad aún no ha comprendido la magnitud de los desafíos actuales", recalcó.

"Preservar la paz mundial ahora mismo"

Indicó además que las tendencias alarmantes en los asuntos internacionales obligan a reflexionar, ante todo, en preservar la paz mundial ahora mismo. 

"Las alarmantes tendencias que observamos en el escenario internacional nos obligan a plantearnos, ante todo, no cómo estructurar la interacción global de manera más racional, eficaz y equitativa en el futuro —aunque todo ello sea indudablemente crucial—, sino más bien cómo preservar la paz y la seguridad mundiales en este preciso momento, cuando muchas normas jurídicas establecidas han sido dejadas de lado y aún no han surgido otras nuevas", manifestó.

En ese contexto, destacó la necesidad de evitar "los escenarios más catastróficos" en los que la humanidad sea llevada al límite de la supervivencia.

"El mundo mejorará a medida que se aleje de la hegemonía occidental"

Al mismo tiempo, Putin expresó su esperanza de que, a medida que el mundo se aleja de la hegemonía occidental, la situación global cambiará para mejor. "Estamos seguros de que, en perspectiva estratégica, a medida que se aleje la hegemonía occidental, la situación mundial cambiará gradualmente hacia una mejor dirección, hacia un orden internacional multipolar más estable, democrático y libre", aseveró.

"Sin embargo, también es evidente que en el camino hacia tal orden nos esperan todo tipo de riesgos para los Estados, las comunidades y cada individuo en particular. En condiciones de cambios radicales, esto es inevitable", agregó.

En ese contexto, indicó que la minimización de riesgos a cualquier nivel, desde el global hasta el personal, es hoy "la tarea principal" de los responsables que toman decisiones en política, negocios, ciencia y en la vida en general.

Tarde o temprano, los países del Este, el Oeste, el Norte y el Sur tendrán que llegar a "un acuerdo sobre los principios para configurar un nuevo orden mundial capaz de garantizar el progreso y el desarrollo de la humanidad en las próximas décadas", enfatizó.

"Rusia se vio obligada defenderse por la fuerza de las armas"

Putin también se refirió al conflicto ucraniano y subrayó que la verdad es que "no lo queríamos y no lo iniciamos", y que fue Occidente que empezó a luchar contra Rusia. Indicó que está convencido de que "a Rusia se la puso deliberadamente en una posición en la que simplemente se vio obligada —en respuesta a esta flagrante agresión— a defenderse por la fuerza de las armas". "Fuimos empujados deliberadamente hasta este punto", añadió.

"La OTAN no debería haber comenzado el despliegue militar en nuestros territorios históricos en beneficio de la propia organización, ni haber planeado establecer bases allí", continuó.

"No deberían haber incitado a los radicales de Kiev a perpetrar un golpe de Estado y luego haber atiborrado al régimen resultante —que era esencialmente ilegal— de una amplia variedad de armas ofensivas. No deberían haber elaborado planes para crear campos de concentración para los habitantes del Donbass y de Crimea. No deberían haber aplastado con tanques a personas desarmadas, ni haberlas bombardeado con misiles, ametrallado desde aviones y quemado vivas, simplemente por ser rusas de etnia y de espíritu. Hay muchas otras cosas que 'no deberían haber' sucedido", detalló.

"Occidente intentó destruir Rusia"

Putin señaló que Occidente intentó destruir Rusia, "a pesar de muchos años de intentos de la nueva Rusia de convertirse en parte de la llamada civilización occidental".

Los intentos de Occidente de "provocar el colapso total" del país euroasiático, percibiéndolo como una parte clave del antiguo Imperio Ruso, llevaron a una situación peligrosa en Europa y en el mundo en su conjunto. "Pese a todos estos cambios, la consideraban [a Rusia] como una parte clave del histórico Imperio Ruso. Y todavía dicen esto en varios eventos y reuniones, hasta el día de hoy: 'Necesitamos concretar el colapso del imperio'. Todo esto ha llevado a la situación actual, francamente, muy peligrosa tanto en Europa como en el mundo", lamentó.

Además, recordó que los Estados occidentales se fijaron como objetivo la derrota estratégica de Moscú. "Así lo afirmaban, sin embargo, nadie lo ha olvidado, al menos nosotros no lo hemos olvidado", dijo.

"El principio 'la fuerza da la razón' guía a algunos actores internacionales"

Al comentar la política mundial actual, el mandatario indicó que "se está rompiendo todo tabú imaginable e inimaginable". "Las restricciones morales y la decencia sí importan, porque respetarlas permite al menos cierta forma de diálogo. Por el contrario, el incumplimiento sistemático de las obligaciones, el engaño, convertir la comunicación en una farsa —transformando cualquier conversación sustancial en propaganda— y la burla descarada de los hechos o su tergiversación para servir a intereses a corto plazo destruyen los cimientos mismos de la coexistencia internacional", explicó.

Putin señaló también que las relaciones internacionales requieren precisión y apego tanto a la letra como al espíritu de la ley. "El principio de que 'la fuerza da la razón' parece guiar, a veces, a ciertos actores internacionales convencidos de su propio excepcionalismo político-militar, económico y —según su propia visión— moral. La historia nos ha enseñado bien que esto nunca conduce a un buen resultado", continuó.

"Generar confianza es un proceso complejo y frágil"

En ese sentido, apuntó que generar confianza es "un proceso complejo y frágil", que es "muy difícil de establecer y muy fácil de destruir". Tarde o temprano, la situación internacional alcanzará un equilibrio estable, pero se trata de un proceso complejo y multifacético que no ocurrirá rápidamente, sostuvo.

"Por supuesto, esto no sucederá de la noche a la mañana. Estamos destinados a vivir en un mundo extremadamente inestable y volátil. El camino hacia un nuevo sistema estará lleno de giros inesperados; lamentablemente, a menudo desagradables e incluso peligrosos".

"Si queremos vivir —y todo el mundo quiere vivir—, entonces, como dije una vez en un discurso público: 'Vivamos en armonía y trabajemos juntos para encontrar la manera de lograrlo'", reiteró.

Más información, en breve.