EE.UU. encuentra una palanca para presionar a China

Las medidas forman parte de los esfuerzos de Washington por contrarrestar la influencia de Pekín sobre el mercado de tierras raras.

La Administración del presidente Donald Trump ha comenzado a retrasar exportaciones de componentes aeronáuticos a China y estudia nuevas restricciones para convertir la dependencia del país asiático de proveedores estadounidenses en una herramienta de presión dentro de las negociaciones comerciales, informa Reuters citando fuentes anónimas.

El Departamento de Comercio ha demorado en las últimas semanas la aprobación de licencias de exportación para piezas destinadas al sector aeronáutico chino. Según las fuentes, varios funcionarios analizan una norma que facilitaría limitar el suministro de productos como trenes de aterrizaje y exigiría nuevas licencias para la exportación de fluidos hidráulicos de aviación fabricados por empresas estadounidenses.

La cartera habría reducido además la cantidad de componentes autorizados para la estatal china COMAC, con el objetivo de impedir que la compañía acumule inventarios.

En paralelo, Pekín busca garantías sobre el suministro de repuestos para los aviones Boeing operados por aerolíneas chinas, aunque Washington se muestra reacio a concederlas. Boeing aseguró a Reuters que, de acuerdo con la normativa estadounidense de exportación, seguirá apoyando a las aerolíneas chinas con piezas y servicios.

Estas medidas forman parte de los esfuerzos del Gobierno estadounidense por contrarrestar la influencia de China sobre el mercado de tierras raras, minerales esenciales para industrias estadounidenses como la automotriz, la de semiconductores y la aeroespacial. En septiembre, representantes de ambos países mantuvieron reuniones en Nueva York y Washington para abordar cuestiones relacionadas con esos recursos, además del comercio agrícola y la inteligencia artificial.