El presidente de Rusia, Vladímir Putin, afirmó este jueves, durante su intervención en la sesión plenaria de la XXIII reunión anual del Club Internacional de Debate Valdái, que Rusia no tiene intención de atacar a ningún otro país, pero instó a los ciudadanos europeos a recordar que Moscú se verá obligada a tomar medidas de respuesta en caso de una agresión.
"No amenazamos a nadie, no tenemos intención de atacar a nadie, ni en 2029, ni en 2030, ni en 2050. Pero si nos enfrentamos a una agresión, nos veremos obligados a responder. Y los ciudadanos de los países europeos deben entenderlo claramente y distinguir nuestra postura de la postura de los actuales dirigentes políticos de sus países", indicó.
Al mismo tiempo el mandatario señaló que esta comprensión ya existe, que reflejan los resultados electorales y el estado de ánimo de los ciudadanos de los países europeos.
Subrayó que los dirigentes europeos utilizarán el argumento de que Rusia amenaza a Europa con armas nucleares para desviar la atención de su propia política agresiva hacia Moscú y del hecho de que "están arrastrando a sus ciudadanos hacia un peligroso umbral de confrontación".
La supuesta "amenaza rusa"
Europa sigue presentando a Rusia como una supuesta amenaza, a pesar de que Moscú ha dicho en repetidas ocasiones que no planea atacarla.
El mandatario ruso ha reiterado que las élites gobernantes europeas están sumidas en la histeria de que "la guerra con los rusos está a la vuelta de la esquina". "Es imposible creérselo, aunque intentan convencer a su propia gente", agregó.
Además, ha indicado que la actual crisis ucraniana es una consecuencia directa del hecho de que Occidente ignorara durante años los intereses legítimos de seguridad de Moscú, así como de su línea dirigida a crear amenazas para el país euroasiático mediante el avance del bloque de la OTAN hacia las fronteras rusas.
A su vez, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, ha denunciado que las declaraciones de los líderes occidentales demuestran que se están preparando "seriamente" para una guerra contra Rusia. El objetivo de infligir una derrota estratégica a Moscú sigue presente en las mentes y los planes de los líderes europeos, sostuvo.