Los países occidentales piensan trasladar sus embajadas desde Kiev en caso de que la situación de seguridad en la capital ucraniana se deteriore aún más, reporta The Guardian, citando a personas familiarizadas con el asunto.
De acuerdo con el medio, dos diplomáticos de alto rango reconocieron en privado que se están elaborando planes de contingencia para mover las sedes diplomáticas a Lvov o al este de Polonia. "Evidentemente, la situación se está deteriorando rápidamente", indicó una de las fuentes.
El artículo señala que Kiev se enfrenta a una grave escasez de misiles interceptores para los sistemas de defensa antiaérea Patriot, a lo que se suma la aparición de una nueva generación de drones rusos propulsados por reactores, más rápidos y más difíciles de derribar.
El periódico también cita al alcalde de la urbe, Vitali Klichkó, quien reconoció que "la capital se encuentra en una situación muy dramática". "Ya no podemos pretender que podemos vivir como en tiempos de paz", sostuvo el alcalde. "El enemigo está destrozando Kiev", admitió.
Rusia recomienda a los extranjeros abandonar Kiev
En mayo, la Cancillería rusa publicó una advertencia dirigida a los ciudadanos extranjeros y a los residentes de Kiev ante los ataques de respuesta de las Fuerzas Armadas rusas a los atentados terroristas ucranianos contra la población civil de Rusia. En consecuencia, el Ejército ruso pasa a llevar a cabo "una serie de ataques sistemáticos contra las empresas del complejo militar-industrial ucraniano en Kiev", reza el comunicado.
"Dado que los objetivos mencionados están dispersos por todo Kiev, advertimos a los ciudadanos extranjeros, incluido el personal de las misiones diplomáticas y de las representaciones de organizaciones internacionales, de la necesidad de abandonar la ciudad lo antes posible, y a los residentes de la capital ucraniana, de no acercarse a las instalaciones de la infraestructura militar y administrativa del régimen de Zelenski", se advierte.


