El aliado clave de EE.UU. en Asia acelera su rearme con nuevos misiles

Se utilizarán con el objetivo de agotar las reservas de interceptores del adversario.

Japón desarrollará un misil de largo alcance más barato que podrá utilizarse en grandes cantidades para debilitar las defensas antimisiles del enemigo, reporta el periódico Nikkei. 

La nueva arma se utilizará, entre otras cosas, para atacar buques de un potencial adversario. En la producción de los misiles se emplearán componentes civiles, como cámaras cuyas prestaciones son considerablemente inferiores a las de sus equivalentes militares, lo que permitirá reducir considerablemente los costes.

Serán menos precisos y potentes, pero la estrategia consiste en que el enemigo los derribe, agotando sus reservas de interceptores. De este modo, los misiles japoneses lanzados posteriormente podrán alcanzar sus objetivos.

El misil complementará a los misiles guiados antibuque japoneses Tipo 25 y a los misiles Tomahawk de fabricación estadounidense. El precio de estos últimos asciende a 2,54 millones de dólares por unidad, lo que podría poner a Japón en una situación difícil en caso de restricciones presupuestarias.