En una conversación con RT, George Galloway, político británico y fundador del Partido de los Trabajadores de Gran Bretaña, criticó la intención de Londres de volver a la Unión Europea.
"La Unión Europea es un desastre, se está cayendo a pedazos. Sus líderes son odiados por sus propios pueblos. A los líderes de Alemania, de Francia, del Reino Unido, sus pueblos los odian abiertamente. A los de Italia también. Imagínese querer volver a un club cuyo techo se ha venido abajo, que está plagado de carcoma y de todo tipo de podredumbre, y que se ha embarcado en políticas exteriores desastrosas en Oriente Medio, en Asia Occidental y, quizá lo más grave de todo, en Ucrania", señaló.
En su opinión, un paso así exigiría necesariamente un nuevo referéndum. "17,4 millones de británicos votaron a favor del Brexit. Es la mayor votación a favor de alguien o de algo en toda la historia del Estado británico, y solo otro referéndum, que será muy reñido —se lo aseguro—, podría revertir la decisión de salir de la Unión Europea", indicó.
Burnham no tiene derecho a hacer nada
Además, Galloway afirmó que el actual primer ministro, Andy Burnham, no puede tomar decisiones de tanto calado, ya que no fue elegido en unas elecciones generales.
"Andy Burnham no tiene en absoluto derecho a reincorporar al Reino Unido a la Unión Europea. De hecho, podría decirse que no tiene derecho a hacer nada en absoluto. Es un primer ministro que nadie ha elegido, algo muy nuevo en la política británica", declaró.
"Metafóricamente hablando, cuando empezó el Mundial ni siquiera era diputado, y cuando terminó ya era primer ministro. Así que no tiene ningún mandato para hacer algo tan importante y potencialmente tan divisivo como devolver al Reino Unido a la Unión Europea", concluyó.
- Durante la conferencia del Partido Laborista, el primer ministro del país, Andy Burnham, afirmó que el Brexit "ha hecho más daño que bien" y se comprometió a poner en marcha una revisión de fondo de la relación del país con la Unión Europea.
- En una entrevista posterior, Burnham volvió a defender que Londres debería estudiar distintas opciones para su futura relación con la UE, incluida no solo una eventual reincorporación plena, sino también un regreso al mercado único europeo o a la unión aduanera.