El enviado especial de la Presidencia rusa, Kiril Dmítriev, advirtió este martes que Occidente atraviesa una crisis profunda que podría haber llegado a un punto irreversible debido a su tendencia a atribuir problemas a factores externos en lugar de asumir responsabilidades.
"Puede que Occidente ya haya cruzado el punto de no retorno debido a las mentiras sistemáticas y a su incapacidad para abordar las causas fundamentales de sus problemas", como la migración, la política energética, el belicismo, la polarización y "la autodestrucción impulsada por la ideología 'woke'", escribió Dmítriev en X, señalando que "no se puede culpar siempre a los demás de sus propios problemas".
The West may be past the point of no return due to systematic lies and an inability to address the root causes of its problems (migration, energy blunders, warmongering, polarization, woke ideology-driven self-destruction). You cannot forever blame others for your own problems.
— Kirill Dmitriev (@kadmitriev) October 7, 2026
Así el enviado del Kremlin reaccionó a los disturbios en Francia, sacudida por masivas protestas estudiantiles que se originaron a mediados de septiembre en suburbios desfavorecidos y se extendieron rápidamente por todo el país.
Esta jornada, más de 250.000 personas salieron a las calles en toda Francia para exigir mejores condiciones educativas. Algunas de las protestas derivaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, que hicieron uso de gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.

