El enviado especial de la Presidencia rusa, Kiril Dmítriev, advirtió este martes que Occidente atraviesa una crisis profunda que podría haber llegado a un punto irreversible debido a su tendencia a atribuir problemas a factores externos en lugar de asumir responsabilidades.
"Puede que Occidente ya haya cruzado el punto de no retorno debido a las mentiras sistemáticas y a su incapacidad para abordar las causas fundamentales de sus problemas", como la migración, la política energética, el belicismo, la polarización y "la autodestrucción impulsada por la ideología 'woke'", escribió Dmítriev en X, señalando que "no se puede culpar siempre a los demás de sus propios problemas".
Así el enviado del Kremlin reaccionó a los disturbios en Francia, sacudida por masivas protestas estudiantiles que se originaron a mediados de septiembre en suburbios desfavorecidos y se extendieron rápidamente por todo el país.
Esta jornada, más de 250.000 personas salieron a las calles en toda Francia para exigir mejores condiciones educativas. Algunas de las protestas derivaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, que hicieron uso de gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.