Francia mantiene el enfoque de doble rasero en la política de seguridad para seguir siendo parte de un círculo limitado con monopolio del poder, despojando a los demás el derecho a la paz, según escribió en X el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei.
El vocero de la Cancillería recordó que, durante la prueba de un misil balístico capaz de portar una ojiva nuclear el 6 de octubre, el presidente francés, Emmanuel Macron, declaró que "para ser libre, hay que ser temido y, para ser temido, hay ser poderoso". Y citó las palabras del mismo mandatario francés, en relación con Irán: "Irán nunca debe poseer el arma nuclear. Ni hoy, ni en cinco años, ni en diez años. Nunca".
Al resaltar que su país nunca ha buscado dotarse de un arma nuclear, cuestionó "por qué una lógica que garantiza para Francia su seguridad y su libertad se convierte de repente en una 'amenaza' cuando se trata de Irán, incluso cuando se habla de un programa nuclear civil, pacífico y sometido a la vigilancia internacional".
"La dura realidad es la siguiente: no quieren la paz para todos. Quieren conservar el monopolio del poder que inspira el temor y el de la legitimidad para intimidar. Pretenden seguir siendo ellos mismos poderosos, dotados del arma nuclear y, por supuesto, temibles, al tiempo que imponen restricciones a los demás", explicó Baghaei.
Argumentó que "no es una verdadera paz" en la que "las potencias nucleares consideran sus propias armas como las garantes de su libertad y su seguridad, pero califican de amenaza la misma lógica cuando es invocada por otros".
"Es un monopolio del poder basado en un sentimiento de superioridad. Un orden internacional que no reconoce a todos el derecho a la seguridad y a la paz fomenta más la dominación de un círculo limitado de potencias que la protección de la paz misma", manifestó el alto funcionario.
- Este 6 de octubre, las Fuerzas Armadas francesas llevaron a cabo el primer lanzamiento de un misil balístico estratégico M51 en su versión M51.3 desde el submarino nuclear Le Vigilant.
- El proyectil fue lanzado desde el sumergible, ubicado frente a las costas del departamento de Finisterre (noroeste del país), y su vuelo culminó en el Atlántico Norte, "a varios cientos de kilómetros de cualquier costa".
- La maniobra contó con la presencia del presidente Emmanuel Macron, quien siguió el lanzamiento desde la fragata Auvergne de la Marina Nacional en la zona.
- "Para ser libre, hay que ser temido. Y para ser temido, hay que ser poderoso", comentó el mandatario en su cuenta de X tras la prueba.


