Irán ha vuelto a convocar al embajador del Reino Unido en Teherán, exigiendo explicaciones sobre las acusaciones previas de Londres respecto a un supuesto plan iraní para atacar la base aérea británica de Fairford, utilizada por bombarderos estadounidenses en misiones contra la República Islámica.
Hugo Shorter, que ya había sido llamado a principios de octubre por razones similares, fue citado nuevamente el martes pasado. En esa ocasión, Alireza Yousefi, viceministro de Asuntos Exteriores para cuestiones de Europa Occidental, transmitió la protesta de Teherán ante lo que calificó como un "enfoque irresponsable y perjudicial" del Reino Unido hacia su país, según informó Press TV.
Yousefi rechazó las acusaciones, describiéndolas como parte de una campaña antiiraní que infringe las obligaciones legales internacionales del Reino Unido. Además, recordó la participación británica en la agresión militar estadounidense-israelí contra Irán.
El viceministro instó a Londres a proporcionar, sin demora, cualquier documento o prueba que respalde sus afirmaciones sobre el supuesto complot iraní. De lo contrario, advirtió que la República Islámica reconsideraría seriamente sus relaciones bilaterales.
Acusaciones de Londres
El lunes, el primer ministro británico, Andy Burnham, declaró ante el Parlamento: "Puedo confirmar nuestra evaluación de que es muy probable que se haya coordinado en Irán y que casi con toda seguridad lo haya dirigido la Guardia Revolucionaria Islámica iraní".
Por su parte, la Cancillería iraní acusó a Londres de "escudarse en un lenguaje vago y sin aportar pruebas sólidas" para evitar rendir cuentas por formular acusaciones infundadas. En ese sentido, responsabilizó al Gobierno británico, así como a los artífices y autores de esta "torpe operación de falsa bandera", de todas las "consecuencias derivadas de esta invención".
¿Qué ocurrió en Fairford?
A fines del mes pasado, cinco hombres fueron detenidos bajo sospecha de delitos relacionados con explosivos y terrorismo en torno a las instalaciones de la base área de Fairford, ubicada en Gloucestershire, en el suroeste de Inglaterra. Al día siguiente, quedaron en libertad bajo fianza.
Por su parte, EE.UU. retiró a la semana siguiente una docena de bombarderos B-1 de la base militar debido a preocupaciones por un probable ataque con drones atribuido al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.