Tribunales de China condenaron este martes a muerte a tres miembros clave de la banda criminal de la familia Wei, una de las llamadas 'cuatro familias' del norte de Myanmar, por operar redes de fraude telefónico a gran escala y por la muerte de cuatro ciudadanos chinos, informó South China Morning Post.
Los sentenciados son Wei Huairen, jefe del clan y antiguo comandante de una milicia fronteriza; su sobrino Chen Dawei; y un colaborador identificado como Liao Jingfang. Los juicios se celebraron en la provincia china de Fujian. Los tres forman parte de un grupo de 61 integrantes de la organización Wei condenados por dirigir centros de estafas, detenciones ilegales y extorsión desde la región birmana de Kokang, con víctimas repartidas por toda China.
China sentenced 3 leading members of a telecom fraud criminal gang from northern Myanmar to death. 3 others were sentenced to life imprisonment, another 55 face 3 to 24 years in jail. The criminal gang killed two Chinese nationals. Their fraud involved $1.81 billion. https://t.co/K4vOjXpLHR
— Li Zexin 李泽欣 (@XH_Lee23) October 13, 2026
Además de las tres penas capitales, otros tres acusados recibieron cadena perpetua, mientras que 55 fueron condenados a penas de entre 39 meses y 24 años de prisión. Según la sentencia, la red criminal controlaba complejos en la ciudad birmana de Laukkai, protegidos por grupos armados, y habría movido casi 2.600 millones de dólares en fondos ilícitos desde 2019, combinando estafas, casinos ilegales, tráfico de personas y narcóticos.
Los documentos judiciales señalan que la organización conspiró para asesinar a dos ciudadanos chinos, y que Chen Dawei utilizó milicias para matar a otros dos, en uno de los casos bajo lo que él mismo describió como un "sacrificio ritual". La sentencia se enmarca en la ofensiva más amplia de Pekín contra estos grupos. En operaciones anteriores, ya habían sido ejecutados miembros de las familias Ming y Bai.

