La corporación estatal rusa Rosatom informó este miércoles que el flujo de cargas por la Ruta Marítima del Norte ha crecido un 20 % en lo que va de año.
Corea de Sur anunció planes de establecer fletes regulares a través de esta vía, que conecta a Europa y Asia a través del Ártico. Uno de sus buques ya realizó un viaje de prueba de ida y vuelta.
La ruta también atrae a compañías chinas que buscan alternativas para transportar mercancías hacia Europa. En septiembre, el portacontenedores chino Dubai Tower completó el trayecto entre Qingdao y Felixstowe (Reino Unido) atravesando el Ártico en 24 días. Un viaje comparable a través del canal de Suez o rodeando el cabo de Buena Esperanza (Sudáfrica) habría requerido al menos 40 días.
El interés ha aumentado en un contexto de interrupciones y riesgos en las rutas tradicionales de Oriente Medio y el mar Rojo, donde los ataques de los hutíes frente a Yemen han afectado al tráfico marítimo internacional.
Ruta Marítima del Norte: ¿cómo cambiaría la logística global?
Entretanto, las empresas europeas no pueden aprovechar las ventajas de esta importante arteria comercial debido a las sanciones impuestas por Bruselas contra Rusia.
El politólogo Bruno Lima Rocha opina que la Ruta Marítima del Norte funciona en un ambiente económico donde se puede operar sin amenazas geopolíticas. En ese sentido, comentó a RT que el sector empresarial europeo desea participar en el proyecto, pero enfrenta dificultades relacionadas con las sanciones de Bruselas y Washington.

