"No prevaleceremos": Zelenski reconoce que no podría sostener una alianza entre EE.UU. y Rusia

Además, dijo que un eventual acercamiento entre Moscú y Washington sería un "error histórico".

En medio de un evidente deterioro de las relaciones bilaterales entre Washington y Kiev, el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, reconoció que un eventual acercamiento formal entre la Administración estadounidense y el Kremlin no sería sostenible para él.

"Si EE.UU. decide, oficialmente, ponerse del lado de Rusia —si ambos países se unen—, entonces, evidentemente, no podremos prevalecer ni seremos capaces de resistir", indicó durante una entrevista concedida este domingo al programa 'Meet the Press' de NBC News, calificando una hipotética alianza entre Donald Trump y Vladímir Putin de un "error histórico".

De este modo, el líder del régimen ucraniano se pronunció después del acuerdo del diésel entre EE.UU. y Rusia y de la decisión de Trump de levantar algunas de las sanciones y aranceles antirrusos que contempla la ley de sanciones "infernales" impulsada por el fallecido senador republicano Lindsey Graham*, conocido por su postura rusófoba.

Zelenski no está interesado en alcanzar un acuerdo de paz

Esta misma jornada, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó que Zelenski no está interesado en alcanzar un acuerdo de paz porque es consciente de que un pacto aceptable para Moscú y Washington supondría el fin de su régimen y de su carrera política.

El canciller sostuvo que el régimen de Kiev ha frustrado repetidamente las iniciativas de negociación, incluso en ocasiones en las que, a propuesta de Trump, se habían alcanzado entendimientos para avanzar hacia la reanudación del diálogo. Según Lavrov, esos esfuerzos se vieron frustrados inmediatamente por acciones "completamente inaceptables y repugnantes" de Ucrania, en particular ataques contra objetivos civiles.

"Por eso, solo sacamos una conclusión: Zelenski no quiere negociaciones. Ya las ha frustrado en varias ocasiones", declaró.

Para saber cómo el diésel ruso dinamitó la relación entre la Casa Blanca y Kiev, lea este artículo