Hace un mes surgieron informes de un buque inusual, en fase avanzada de construcción en un astillero de la isla Changxingdao, en Shanghái (China). A juzgar por su diseño, el buque está destinado al despliegue y mantenimiento de vehículos submarinos no tripulados.
Ahora han surgido pruebas de que la Armada china construye no uno, sino dos buques de este tipo, ambos próximos a su finalización y capaces de desplegar varios vehículos subacuáticos de gran tamaño o muchos más pequeños, informa el portal especializado estadounidense TWZ. Sus grandes torres se emplearían para elevar y descender los vehículos fuera del agua y a distintos niveles dentro del buque.
La nueva imagen fue tomada en Guangzhou. Muestra un barco casi idéntico al de Shanghái en su forma general, pero de menor tamaño y con algunos cambios en el diseño del casco. Según estimaciones preliminares, el nuevo barco es aproximadamente un tercio más pequeño que su gemelo. Está equipado con seis torres de elevación, mientras que el barco más grande de Shanghái tiene seis estructuras grandes y seis pequeñas.
La flota de vehículos autónomos submarinos que podría transportar
Por ahora, ambos buques pueden considerarse principalmente plataformas experimentales. Sin embargo, a medida que la flota se expanda, su importancia táctica e incluso estratégica podría aumentar significativamente, señala TWZ.
La capacidad de lanzar y recuperar rápidamente un gran número de drones submarinos o varios vehículos de gran tamaño lejos de la costa proporcionará a la Armada china capacidades asimétricas adicionales.
Una flota de buques especializados en desplegar, recuperar y dar mantenimiento a esos drones permitiría un uso más eficaz de estos sistemas, algunos capaces de patrullar durante periodos prolongados. El despliegue de dichos buques sería una clara señal del papel fundamental que China otorga a las operaciones con drones submarinos en su futura estrategia militar.
Los drones submarinos de gran tamaño y largo alcance pueden realizar una amplia gama de tareas, desde cartografiar el lecho marino y buscar minas hasta detectar submarinos y buques de superficie. También podrían utilizarse para lanzar misiles de crucero y otros drones. Además, estos vehículos podrían convertirse incluso en armas nucleares de enorme poder destructivo, como el proyecto ruso Status-6, o Poseidón, capaces de eludir las defensas estratégicas tradicionales, según el medio.
Para China, estas capacidades abren la posibilidad de crear una amenaza real para las instalaciones militares estadounidenses en el interior del océano Pacífico e incluso en la costa de Estados Unidos.