El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se amparó en el ataque que ordenó contra la capital catarí en 2025 para distanciarse del escándalo que afecta a su entorno por supuestos lazos con grupos de influencia de ese país.
En una entrevista que concedió a The Jerusalem Post el 21 de octubre, el jefe de Gobierno israelí resaltó: "Bombardeé Catar, ya saben. Y me acusan de ser procatarí. Yo ataqué Catar".
Al mencionar uno de los entrevistadores que algunos de los asesores de Netanyahu han sido investigados o acusados de recibir sobornos a cambio de promocionar los intereses del país árabe, el primer ministro citó a un juez no identificado diciendo que se trata de una "caza de brujas" y relacionó las nuevas acusaciones con las elecciones legislativas que se celebrarán en su país el 27 de octubre.
El 12 de octubre, medios israelíes reportaron que Yonatan Urich, asesor de Netanyahu, había pedido a ChatGPT que le desarrollara estrategias de comunicación para mejorar la imagen del liderazgo catarí en Israel, así como entre la comunidad judía internacional y entre personas influyentes en Estados Unidos. Presuntamente presentados durante interrogatorios, esos materiales encajan en un caso más amplio que continúa desde 2024, afectando el entorno cercano de Netanyahu, y que ha sido bautizado 'Catargate'.
El 9 de septiembre de 2025, las Fuerzas de Defensa de Israel llevaron a cabo un ataque contra miembros del movimiento Hamás que habían llegado a Doha para realizar nuevas rondas de negociaciones con representantes israelíes. El ataque, que causó varios muertos, incluido un ciudadano catarí, fue condenado por todos los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, incluyendo a EE.UU., el aliado clave de Israel.