Trump: "Nosotros no empezamos la guerra con Irán. Irán empezó la guerra con nosotros"

El presidente estadounidense responsabilizó a Teherán por las hostilidades entre ambos países y volvió a presumir de la supuesta efectividad de los ataques militares de Washington contra la República Islámica.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, aseguró que fue Irán el responsable de iniciar las hostilidades contra su país, en medio de las persistentes tensiones entre Washington y Teherán y las advertencias sobre una posible reanudación de los enfrentamientos militares.

"Nosotros no empezamos la guerra con Irán. Irán empezó la guerra con nosotros", afirmó el mandatario durante un discurso político en el que hizo referencia a 1979, año de la Revolución Islámica iraní, que marcó un punto de inflexión en las relaciones entre ambos países.

Trump incluso elogió la capacidad militar de la República Islámica, aunque volvió a presumir de las operaciones estadounidenses contra sus fuerzas. "Irán fabrica muy buenas armas. Son gente muy inteligente. Les dimos una paliza", expresó.

Sus declaraciones se producen en un contexto de fuertes tensiones entre Washington y Teherán, marcado por el estancamiento de las conversaciones de paz, el bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz y las reiteradas advertencias estadounidenses sobre la posibilidad de reanudar los ataques militares si no se alcanza un acuerdo.

Este lunes, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, Ali Abdollahi, advirtió que sus tropas están "más preparadas que nunca", cuentan con armamento más avanzado y se encuentran listas para responder con mayor contundencia ante cualquier agresión. Asimismo, aseguró que las fuerzas iraníes mantienen el control de la costa del golfo Pérsico y del estrecho de Ormuz.

Por su parte, el subjefe del Ejército iraní para Asuntos Ejecutivos, Alireza Sheikh, afirmó que sus fuerzas permanecen "con el dedo en el gatillo para responder ante cualquier amenaza". El alto mando sostuvo que "una civilización no puede ser destruida por bombas", al tiempo que Teherán insiste en que no renunciará a defender su soberanía frente a las presiones de Washington.