La Fiscalía paraguaya incluyó al presidente del país, Santiago Peña, en la investigación por el escándalo financiero del caso Ueno Bank, reportó el medio local ABC este 5 de noviembre.
El fiscal general del Estado, Emiliano Rolón Fernández, confirmó que la denuncia penal presentada contra Peña fue derivada a la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción (UDEA), de manera que sea indagado como un implicado más en la trama.
Se trata de una denuncia introducida por un grupo de senadores la mañana de este jueves, cuando el titular del Senado, Basilio Núñez, reclamó la dimisión del mandatario. En caso de no renunciar, respaldó el proceso de juicio político para "reordenar la institucionalidad de la República y proteger a los ahorristas".
Esta jornada, la Cámara de Diputados sesionará para analizar el pedido de juicio político solicitado por la oposición y cinco parlamentarios disidentes del Partido Colorado, al que pertenece Peña desde 2016.
La sorpresiva insolvencia financiera y la posterior intervención de Ueno Bank, uno de los bancos privados más grandes de Paraguay, se transformó en una grave crisis para Peña, quien enfrenta protestas, incertidumbre social y económica y pedidos de juicio político en su contra.
Vínculo con el presidente
El problema principal para el presidente es que una investigación periodística publicada el pasado 17 de octubre reveló que Ueno Holding Saeca, una firma vinculada a Ueno Bank, pagó por lo menos hasta marzo de 2026 una fortuna de 30.000 millones de guaraníes (unos 5 millones de dólares) a una empresa en la que Peña figuraba como accionista.
Además, en septiembre de 2023, cuando recién comenzaba su gestión, Peña designó al frente del Banco Central de Paraguay (BCP) a Carlos Carvallo, un exdirectivo de la Financiera Ueno, lo que significa que, a partir de ese momento, debía supervisar que su anterior empleador cumpliera con las leyes financieras, lo que no ocurrió.
El caso se agrava porque, a partir de la llegada de Peña a la presidencia y de Carvallo al BCP, Ueno Bank comenzó a recibir multimillonarios fondos del estatal Instituto de Previsión Social para que pagara las jubilaciones, lo que redundó en exorbitantes ganancias para los banqueros que ya fueron detenidos.
La crisis comenzó en la madrugada del 3 de noviembre, cuando el BCP anunció la intervención de Ueno Bank debido a que registraba "insuficiencia de su índice de solvencia", es decir, que no tenía fondos suficientes para operar, aunque no declararon formalmente una quiebra.
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