Pese al fracaso en las urnas y la presión de sus aliados, Starmer se niega a renunciar
El primer ministro británico, Keir Starmer, enfrenta una grave crisis de legitimidad. Pero, pese a las numerosas peticiones para que dimita, Starmer niega a hacerlo. Esto ocurre tras el fracaso del Partido Laborista en las elecciones regionales y municipales. El analista político Carlos González Penalva opina que el Reino Unido se está volviendo dependiente de Washington y está perdiendo peso político a nivel internacional.