El Mundial de Fútbol expone la codicia de las grandes empresas, la ignorancia de algunos medios y la tensión política
Mientras Argentina y España se preparan para la final, algunos miran más allá de lo deportivo: el evento se ha convertido en una plataforma global de interacción comercial. Las grandes compañías buscan obtener beneficios del acontecimiento, mientras afloran disputas políticas. Algunos episodios han alimentado la polémica en torno al torneo, como la confusión de una periodista estadounidense y la llamada del presidente de Estados Unidos que anuló una tarjeta roja.