Washington utiliza la restricción de visas para presionar a otros Estados a alinearse con su agenda
EE. UU. ha convertido la política de visas en un arma de carácter geopolítico. Los países que enfrentan estas medidas restrictivas denuncian que la administración estadounidense las emplea como un instrumento de coerción tanto sobre gobiernos como sobre grandes corporaciones. Según reportes, la Casa Blanca habría presionado, mediante este tipo de sanciones, a varias empresas de América Latina para que cancelen acuerdos con China, con el fin de mitigar los riesgos para sus propios intereses.