Jóvenes empleados en China han comenzado a transformar a sus jefes y conocidos en mascotas virtuales de escritorio para aliviar el estrés y "canalizar la frustración laboral", reporta el diario South China Morning Post, citando a usuarios de redes sociales que revelaron haber recurrido a esta peculiar práctica.
Esta tendencia en auge utiliza inteligencia artificial (IA) para crear avatares personalizados —tanto en apariencia como en respuestas— que se mueven por la pantalla de la computadora mientras las personas trabajan o navegan por Internet. Las mascotas virtuales surgieron por primera vez a principios de la década de 2000 en las plataformas de mensajería de aquella época y han evolucionado de ser un simples accesorios de escritorio a ofrecer una "compañía emocional más interactiva", señala el periódico.
Para diseñarlas, los usuarios suben imágenes e instrucciones de comportamiento a una aplicación especializada de IA, un servicio que se ofrece en línea por costos que van desde los 1,5 dólares. Estas creaciones pueden desempeñar diversas tareas: servir té, darse bofetadas a sí mismas, trepar por los bordes de las páginas web o ser programadas para arrodillarse y pedir disculpas en la pantalla.
Canalizar la frustración con algunos riesgos
La iniciativa busca canalizar de forma humorística la frustración en la oficina. "Mi jefe me estresó por la mañana, así que le devolví el favor con su avatar de escritorio por la tarde", escribió un empleado en la Red. Una usuaria creó una mascota virtual de un colega que le caía mal, que se arrastra por la pantalla, se arrodilla y dice: "Me equivoqué". Otro internauta apuntó que a muchos trabajadores que no se atreven a renunciar, esta herramienta les permite al menos "hacer clic con el 'mouse' para contraatacar".
Sin embargo, expertos legales advierten que esta práctica puede conllevar riesgos jurídicos. De acuerdo con los especialistas, utilizar el rostro y la apariencia de personas reales sin su consentimiento explícito, especialmente con fines de burla o humillación, podría violar de forma directa sus derechos de imagen.
Más allá de la sátira, esta tecnología también funciona como un refugio de apoyo emocional. Muchos jóvenes programan avatares de sus propios gatos para que les recuerden beber agua durante la jornada, mientras que otros recrean a sus mascotas fallecidas para mantener vivo su recuerdo en el día a día. "Para quienes han perdido a una mascota, el amor le da vida" a este código virtual, afirmó un usuario.
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