Por primera vez desde 2002, la mortalidad infantil en Argentina repuntó. Según el más reciente informe oficial, la tasa pasó de 8 muertes por cada 1.000 niños nacidos vivos en 2023 a 8,5 en 2024, el primer año del Gobierno del presidente Javier Milei.
De acuerdo a las cifras, el indicador que mide el número de niños y niñas que mueren antes de cumplir un año aumentó 0,5 puntos, lo que rompe con la tendencia en descenso en ese indicador. Para algunos analistas, los recortes a los programas sociales y de salud pública podrían ser parte de la causa del fenómeno.
