El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, lanzó duras críticas contra las autoridades iraníes, a las que comparó con "ratas en una alcantarilla", sugiriendo que carecen de una visión real de la situación global.
En una declaración contundente, el funcionario aseguró que Teherán se encuentra cada vez más aislado y enfrentando múltiples presiones internas y externas.
Bessent afirmó que Washington mantiene un control total sobre el estratégico estrecho de Ormuz, mientras que Irán sufre escasez de divisas, racionamiento de alimentos y combustible, y un creciente aislamiento internacional.
Además, subrayó que el bloqueo continuará vigente hasta que se restablezcan las condiciones de libertad de navegación previas al inicio de la agresión, dejando claro que la presión económica y militar seguirá siendo un pilar clave de la política estadounidense hacia la República Islámica de Irán.


