El presidente de Rusia, Vladímir Putin, y su homólogo de China, Xi Jinping, adoptaron este miércoles en Pekín una declaración conjunta sobre el fortalecimiento de su asociación integral y su coordinación estratégica, así como sobre la profundización de las relaciones de buena vecindad, amistad y cooperación.
En el texto, ambas partes afirmaron que el proyecto estadounidense de defensa antiaérea Cúpula Dorada representa una amenaza "obvia" para la estabilidad estratégica. "El proyecto de Estados Unidos Cúpula Dorada está dirigido a construir un sistema de defensa antimisiles ilimitado, multinivel, multiesfera y global con el objetivo de destruir cualquier armamento de misiles, incluidos todos los tipos de misiles de adversarios pares, en todas las etapas de su vuelo y antes de su lanzamiento", reza el documento.
Según la declaración, esos planes "niegan por completo" un principio clave para el mantenimiento de la estabilidad estratégica, que prevé la inseparabilidad del vínculo entre armas estratégicas ofensivas y defensivas. "Esto incrementa significativamente los riesgos de conflictos en el espacio, contribuye a la militarización del espacio y a su transformación en un lugar de confrontación armada", reseña el documento, que añade que la iniciativa contradice los principios del uso pacífico del espacio recogidos en el Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre del 27 de enero de 1967.
En la misma línea, el texto rechaza el emplazamiento de armas de cualquier tipo en el espacio, así como el uso de la fuerza o la amenaza del uso de la fuerza contra objetos espaciales o mediante ellos. En ese contexto, ambas partes advirtieron de consecuencias negativas para la seguridad internacional vinculadas al proyecto Cúpula Dorada y a su componente de interceptores basados en el espacio.
¿Qué es la 'Cúpula Dorada'?
Inspirándose en la Cúpula de Hierro israelí, Donald Trump emitió el año pasado una orden ejecutiva para desarrollar un sistema de defensa aérea estadounidense que proteja al país de misiles balísticos intercontinentales, hipersónicos y de crucero.
En mayo pasado, el jefe de la Casa Blanca estableció un plazo de tres años para la plena operatividad del proyecto y declaró que el sistema podrá interceptar misiles incluso desde el espacio.
"Una vez construida, la Cúpula Dorada será capaz de interceptar misiles, aunque se lancen desde otras partes del mundo e incluso desde el espacio", dijo entonces Trump, recalcando que, "ya se trate de misiles hipersónicos, balísticos o de crucero avanzados, todos ellos serán derribados".


