La Oficina Estatal de Investigación de Ucrania (DBR) ha desmantelado un esquema de coerción ilegal a gran escala para la movilización de ciudadanos mediante tortura, palizas y presión psicológica en uno de los centros territoriales de reclutamiento y apoyo social de la provincia de Odesa, en el sudoeste del país eslavo.
Según el organismo indagatorio, seis funcionarios del centro de reclutamiento organizaron un mecanismo ilícito para la entrega y detención de hombres, buscando mejorar las estadísticas de reclutamiento militar, en medio del continuo conflicto bélico con Rusia.
Los militares contaron con la ayuda de tres representantes de una organización social local para buscar y recopilar información sobre ciudadanos.
"Los funcionarios del DBR documentaron numerosos casos de trato cruel a las víctimas. Los hombres eran retenidos ilegalmente en las instalaciones del centro, donde se les golpeaba, intimidaba y eran objeto de presión psicológica", señala el organismo en un comunicado.
Asimismo, la investigación estableció episodios individuales de "actos de violencia sexual" cometidos contra las víctimas. Durante los registros, las fuerzas del orden incautaron porras de goma, martillos y otros objetos utilizados para el "impacto físico" sobre ciudadanos.
Actualmente, nueve miembros del grupo han sido detenidos. Se les imputa "tortura, privación ilegal de libertad y robo, cometidos por un grupo organizado", según los artículos correspondientes del Código Penal de Ucrania.
Un tribunal ha ordenado la detención preventiva sin derecho a fianza para todos los sospechosos. La Fiscalía Especializada de Odesa en el ámbito de defensa de la Región Sur supervisa la investigación previa al juicio, que continúa para identificar a todos los implicados y posibles víctimas adicionales.
Asimismo, DBR ha abierto una investigación sobre una posible violación de derechos humanos a partir de un video grabado en centro de detención de Odesa y compartido en redes sociales.
Las imágenes publicadas muestran cómo uno de los hombres retenidos en la celda obliga a otro a arrastrarse por el suelo y a traer unas zapatillas con los dientes. Paradójicamente, se informa que la víctima, presuntamente un empleado de un centro de reclutamiento, se encuentra detenido bajo sospecha de cometer delitos similares contra ciudadanos movilizados.
ADVERTENCIA: LAS SIGUIENTES IMÁGENES PUEDEN HERIR SU SENSIBILIDAD
🇺🇦ТЦК С ТАПОЧКОМ В ЗУБАХ.
— Misha (@mihawcs) June 8, 2026
Недавно ТЦКшник вносил людей в бусы, а теперь в Одесском СИЗО носит тапочки в зубах.
Бывший сотрудник ТЦК попал в СИЗО и занял там почетное место подавальщиков тапочек.
Вот она будущая судьба всех ТЦКшников, в ТЦК работают только опущенные ублюдки pic.twitter.com/tuf7Wug37n
La 'busificación' en Ucrania
La movilización forzosa, conocida en Ucrania como 'busificación', se ha convertido en una práctica común en el país, mientras las Fuerzas Armadas nacionales enfrentan una grave escasez de tropas, agudizada por el problema sistémico de la deserción.
En la Red aparecen regularmente imágenes de comisarios militares reclutando a la fuerza a hombres en plena calle, transportes públicos, hospitales o incluso bloqueándolos en sus coches mientras conducen. También se registran enfrentamientos de reclutadores contra multitudes o mujeres, mientras muchos se resisten a ser movilizados.
El líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, reconoció el problema de la 'busificación' y ordenó a su nuevo ministro de Defensa, Mijaíl Fiódorov, resolver la cuestión. Sin embargo, la situación no hizo nada más que agudizarse.



