Un nuevo estudio ha encontrado que subir escaleras de forma habitual podría estar asociado con un riesgo significativamente menor de muerte por problemas cardiovasculares y por cualquier otra causa, según revela un comunicado de prensa de la Universidad de East Anglia (Reino Unido).
La investigación, publicada este jueves en la revista American Journal of Cardiovascular Drugs, analizó cerca de 1.900 estudios previos y seleccionó nueve trabajos de alta calidad, con datos de más de 480.000 participantes. El análisis incluyó tanto a personas sanas como a individuos con antecedentes de problemas cardiovasculares. Se precisa que las edades oscilaban entre los 35 y los 84 años, el 53 % eran mujeres y el período medio de seguimiento fue de 14 años.
Los científicos también observaron que subir escaleras se vinculaba con una menor probabilidad de desarrollar afecciones cardiovasculares graves, entre ellas infarto, accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca. "Queríamos comprender mejor cómo esta actividad cotidiana podría tener un potencial que salva vidas", explicó el profesor Vassilios Vassiliou, al recordar que las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en el mundo.
Conclusiones contundentes
Así, el estudio descubrió que quienes incorporan subir escaleras a su rutina diaria tienen un 39 % menos de probabilidades de morir por enfermedades cardíacas y un 24 % menos de fallecer por cualquier causa en comparación con quienes lo hacen con menor frecuencia.
Por su parte, la doctora Sophie Paddock señaló que, tras agrupar los resultados de más de 450.000 personas, encontraron "una asociación constante entre subir escaleras y un menor riesgo de muerte cardiovascular y de mortalidad general". A su juicio, se trata de una opción fácil de incorporar a la vida diaria, ya sea en casa, en el trabajo o fuera, especialmente para quienes no disponen de tiempo o acceso fácil al ejercicio.
El estudio también retomó investigaciones anteriores que sugerían que subir unos seis tramos de escaleras al día podría ofrecer el mayor beneficio, aunque los autores insisten en que la cantidad óptima aún requiere más análisis. Paddock añadió que "incluso los pequeños cambios tuvieron un impacto medible", mientras que Vassiliou defendió que fomentar el uso de escaleras en hogares, edificios públicos y lugares de trabajo podría formar parte de una estrategia más amplia para reducir las enfermedades cardiovasculares.
No obstante, los autores advirtieron que esta práctica no es adecuada para todos, especialmente para personas con problemas de movilidad o afecciones articulares.