Cuando la estadounidense Andrea Mauk recibió la noticia del fatal accidente de su hijo Damon, de 18 años, se encontraba de viaje; al regresar a su hogar en Ohio, descubrió que el cuerpo del joven ya había sido intervenido para extraerle ojos, piel, válvulas cardíacas, ligamentos y otros tejidos, todo sin su consentimiento. "Me robaron los ojos de mi hijo", declaró la mujer, de 42 años, a The New York Post.
El accidente ocurrió el 24 de junio de 2023, cuando el automóvil de Damon se salió de una carretera rural en Lucas, Ohio, y se estrelló contra un árbol. Según Mauk, el hospital nunca se comunicó con ella a pesar de que figuraba como contacto de emergencia principal en los registros médicos. La autorización para la donación de tejidos fue gestionada con el padre biológico del joven, una persona que, según la madre, había tenido una presencia mínima en la vida de su hijo. Damon no era donante registrado de órganos.
Mauk asegura que no se opone a la donación de órganos en sí misma, sino a la falta de transparencia y al hecho de que no fuera consultada en un momento tan crítico. "Lo único que quería era que me llamaran. Se tomaron decisiones en las que no pude participar", explicó. Parte del tejido extraído fue destinado a investigación, y los ojos de su hijo fueron enviados a Argentina, según reveló la madre durante su testimonio ante el Senado de Ohio.
Tras la experiencia, Mauk inició una campaña para cambiar la legislación estatal. Creó una petición en Change.org llamada 'Ley de Damon', que busca obligar a los hospitales a notificar y obtener el consentimiento de los familiares directos antes de cualquier extracción de tejidos. También testificó ante legisladores, denunciando lo que considera un vacío legal que permite que los padres sin custodia o con poca participación en la vida del menor puedan autorizar donaciones sin consultar al progenitor que realmente lo crió.
El caso de Mauk se suma a un contexto de mayor escrutinio federal sobre las organizaciones de procuración de órganos. En julio de 2026, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU., liderado por Robert F. Kennedy Jr., anunció una reforma del sistema de trasplantes después de que una investigación revelara prácticas cuestionables, incluyendo evaluaciones neurológicas deficientes y procedimientos de consentimiento poco claros en una organización que opera en Kentucky, Ohio y Virginia Occidental.


