Sustituir el pavimento convencional por carreteras fabricadas parcialmente con un tipo de residuo industrial llamado escoria de acero podría reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y la contaminación atmosférica, según un estudio publicado en la revista Communications Earth & Environment. Esta alternativa también permitiría disminuir las necesidades de mantenimiento vial y, potencialmente, salvar vidas al reducir los efectos de la contaminación.
La escoria de acero es un subproducto que se genera durante la fundición de mineral de hierro o chatarra para fabricar acero. Está compuesta por dióxido de silicio y óxidos metálicos, y puede reutilizarse para producir una mezcla asfáltica conocida como SEAM. Su resistencia y estructura angular la convierten en un material adecuado para la construcción de pavimentos duraderos.
En el estudio, los investigadores combinaron esta escoria reciclada con un ligante asfáltico modificado con epoxi para obtener un material diseñado para resistir mejor el desgaste y la deformación que el pavimento convencional.
Una mayor durabilidad de las vías podría reducir la frecuencia de las obras de reparación y, con ello, las congestiones de tráfico y la contaminación atmosférica asociada a las emisiones de los vehículos. De esta manera, los investigadores presentan la reutilización de residuos de acero como una alternativa para disminuir el impacto ambiental de la infraestructura vial y reducir las molestias que ocasiona su mantenimiento.


