Los marinos británicos están siendo entrenados para defender los submarinos nucleares de ataques con drones utilizando mangueras contra incendios, informó The Sun.
Los chorros de agua a alta presión son la única "arma de defensa aérea" a bordo de los submarinos clase Vanguard, que cuestan 4.000 millones de libras (casi 5.300 millones de dólares) y transportan misiles Trident II.
Las mangueras, conocidas como "carretes de alimentación central", se colocan en las cubiertas de los submarinos como medida de precaución cuando las embarcaciones están atracadas en Faslane, la base naval de Clyde. Por su parte, la Marina Real aseguró que existen varias capas de defensa, incluyendo "barreras físicas, patrullas, vigilancia, monitoreo y capacidades antidrones".
