Cinco personas fueron imputadas por el Ministerio Público del estado brasileño de Paraná (MPPR) por sospechas de participación en delitos de tortura, secuestro y privación ilegal de libertad de decenas de pacientes en la Clínica Médica Vida Nova, en la localidad de Terra Roxa, informó el 6 de noviembre G1.
Según la investigación, 72 mujeres estaban internadas en el establecimiento, muchas de ellas contra su voluntad, y eran sometidas a castigos, trabajo forzado y restricciones de contacto con sus familias.
Entre los acusados figuran el propietario de la clínica, la administradora, el coordinador terapéutico y una terapeuta que también ejercía funciones de coordinación. Los cuatro enfrentan cargos de secuestro y privación ilegal de libertad. Además, imputaron a un médico de la institución por el delito de tortura.
En septiembre, cuando detuvieron a los responsables, entre las pacientes había mujeres con dependencia química, trastornos mentales, personas mayores y con discapacidad. De acuerdo con el MPPR, habían sido internadas por pedido de familiares o de terceros, sin informe médico y sin su propio consentimiento.
"Hay relatos de que las víctimas fueron capturadas por personas no identificadas y entregadas a la clínica sin ninguna orden judicial ni solicitud médica previa", dijo la fiscal Gabriela Hanna Pereira, responsable del caso.
Asimismo, la pesquisa señala que a las mujeres se les impedía salir mediante portones cerrados, habitaciones y pasillos bajo llave durante la noche, retención de teléfonos móviles y llamadas limitadas y vigiladas. El período de internación, asimismo, podía ser prolongado como castigo.
El MPPR identificó relatos sobre uso forzoso de medicamentos sedantes para dejar inconscientes a las pacientes.
Junto con la responsabilidad penal, el MPPR pidió que los cinco denunciados sean condenados a pagar indemnizaciones por daños morales y materiales a las víctimas.


